Supersalud monta vigilancia semanal a Nueva EPS: ¿logrará frenar el caos en la aseguradora?

La Superintendencia de Salud instaló un seguimiento permanente a Nueva EPS desde el 11 de febrero, con revisiones semanales obligatorias para controlar sus operaciones. La medida busca proteger a más de once millones de afiliados ante el colapso de la aseguradora, que enfrenta 120.000 tutelas represadas, falta de medicamentos y la muerte reciente del niño Kevin Acosta. Hasta ahora se han realizado dos sesiones formales, pero la EPS acumula casi dos años de intervención con cinco interventores diferentes.
Nueva EPS sigue siendo noticia por las peores razones. Las tutelas sin resolver, las quejas que no paran de llegar, la imposibilidad de los pacientes para acceder a sus medicamentos y la muerte del pequeño Kevin Acosta han puesto a esta aseguradora bajo la lupa de toda Colombia. La situación es tan grave que las autoridades sanitarias decidieron actuar.
La Superintendencia de Salud no se quedó de brazos cruzados. El 11 de febrero de 2026 echó a andar un Seguimiento Permanente a Nueva EPS, un mecanismo de control técnico que funciona de forma semanal y obligatoria. La idea es supervisar de manera constante cómo operan, identificar los problemas más críticos en los territorios donde trabajan y corregirlos sobre la marcha. Para esto, el equipo responsable analiza información verificable, clasifica los riesgos según qué tan graves sean, diseña planes de acción inmediata y verifica cada semana si se cumplen.
Hasta el momento se han hecho dos sesiones formales, una el 11 de febrero y otra el 18 del mismo mes. Lo que Supersalud busca con esto es proteger los derechos de más de once millones de afiliados, estabilizar la red de hospitales y clínicas que atienden a estos pacientes, y mejorar cómo fluye el dinero dentro del sistema. En otras palabras, intentan evitar que más historias como la de Kevin sigan sucediendo.
Y es que la situación de Kevin Acosta, el niño de 7 años que murió porque no recibió a tiempo el medicamento que necesitaba para su hemofilia tras un accidente en bicicleta, sacudió a todo el país y generó críticas severas contra la aseguradora y al gobierno del presidente Gustavo Petro, que la administra. Este caso no es un hecho aislado. Según la Defensoría del Pueblo, hay 120.000 tutelas represadas que ni siquiera han sido revisadas. Además, en casi dos años de intervención forzosa, Nueva EPS ha tenido cinco interventores diferentes, lo que da una idea del desorden interno. A finales de febrero, un juez ordenó el arresto del agente interventor Luis Óscar Galves Mateus por no cumplir una orden judicial que exigía practicar de inmediato un procedimiento cardíaco a una paciente en Medellín.
El seguimiento semanal de Supersalud busca detener conductas que ponen en riesgo la vida y la integridad de los pacientes. Pero la pregunta que se hacen muchos colombianos es si estas acciones, por rigurosas que sean, serán suficientes para sacar a Nueva EPS del hoyo en el que se metió. El tiempo dirá si esta vigilancia permanente logra lo que casi dos años de intervención administrativa no ha conseguido.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



