Suiza y Camacol transforman la construcción colombiana con normas verdes y tecnología sostenible

La Embajada de Suiza y la Cámara Colombiana de la Construcción sellaron más de cinco años de trabajo conjunto que ya está cambiando el sector. El principal logro es la Resolución 0194 de 2025, que fija estándares para ahorrar agua y energía en edificaciones. Además, crearon herramientas digitales como Sostenido y Ruta Circular, y expandieron distritos energéticos en varias ciudades que reducen el consumo energético entre el 20 y el 45 por ciento.
Cuando dos países deciden trabajar juntos en serio, los cambios son reales. Así ha sido con la cooperación entre Suiza y Colombia en el sector de la construcción. Lo que comenzó como una mesa de diálogo sobre construcción sostenible se convirtió en una estrategia que ya está transformando cómo se edifica en el país, desde viviendas de interés social hasta grandes proyectos comerciales.
El embajador de Suiza en Colombia, Eric Mayoraz, recibió recientemente el reconocimiento de Líder y Promotor Camacol Verde 2026 durante el Congreso Camacol Verde en Medellín, pero fue claro en señalar que esto fue trabajo de equipo. "Estoy muy complacido y muy honrado de este reconocimiento, pero eso fue un trabajo de equipo", expresó el diplomático. Lo importante aquí no es el premio, sino lo que lograron: dotarle al país de herramientas reales para que los edificios contaminen menos y gasten menos energía.
La Mesa de Construcción Sostenible Colombia–Suiza, financiada por el programa Colombia + Competitiva, fue el punto de partida. Ambas naciones unificaron criterios para que fuera posible construir verde sin que los precios se dispararan. El resultado más tangible es la Resolución 0194 de 2025, que se convirtió en el marco regulatorio colombiano para reducir el consumo de agua y energía en edificaciones. Además, capacitaron a más de 500 profesionales entre arquitectos y proveedores de materiales para que entendieran cómo implementar estas prácticas.
Guillermo Herrera, presidente de Camacol, fue honesto sobre las dificultades. La resolución generó debate, pero reconoció que el Gobierno Nacional consideró los estudios realizados con la embajada suiza. Herrera tiene una visión clara: "La idea inicial era que fuera obligatorio en todo el país. Todas las viviendas tienen que ser sostenibles en algún momento". Sin embargo, la resolución establece una transición según el tamaño de las ciudades, algo que, aunque Herrera ve como un paso adelante, le preocupa que delegue responsabilidades en alcaldes con diferentes capacidades institucionales.
Lo concreto del trabajo suizo también se ve en herramientas digitales. Sostenido es una plataforma que permite comparar materiales de construcción por sus atributos ambientales, dándole transparencia a quienes compran. Ruta Circular, otra iniciativa, ayuda a empresas a medir cómo están usando economía circular, reutilizando insumos en lugar de generar residuos. Esta última ganó reconocimiento internacional en el Foro Mundial de Economía Circular 2025 por ser una de las mejores prácticas del sector.
Los distritos energéticos que expandieron en Cartagena, Medellín, Montería y Villavicencio son quizás el proyecto más impresionante. Estos sistemas centralizan la producción de calor y aire acondicionado para distribuirlos por tuberías subterráneas a edificios vecinos. El resultado es que ahorran entre el 20 y el 45 por ciento de energía, según cada instalación. Mayoraz lo resumió así: "La sostenibilidad es solo una parte de toda una política. Mejorar la eficiencia energética, abandonar las energías fósiles, utilizar energías limpias: hidroeléctrica, paneles solares, etcétera". Para el futuro, ambas naciones esperan cumplir con las metas de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, sabiendo que esto no es solo para que las casas sean más cómodas, sino para el futuro del planeta.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


