Sube a 70 el número de muertos en tragedia aérea del Hércules en Putumayo

Un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló en Puerto Leguízamo el lunes festivo poco después de despegar, dejando 70 fallecidos confirmados tras hallarse los últimos desaparecidos. La aeronave transportaba cerca de 128 miembros de la Fuerza Pública en ruta hacia una operación en el sur. Las autoridades investigan las causas mientras luchan contra dificultades logísticas en la región para atender a los 57 heridos.
La cifra de víctimas mortales de la tragedia aérea en Putumayo llegó a 70 confirmados tras el hallazgo de los últimos dos desaparecidos. El alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Nustos, había anunciado el aumento de fallecidos horas antes, indicando en declaraciones a Blu Radio que "En este momento quiero anunciar y lamentamos la noticia de que nos acaba de subir el número de fallecidos a 68, 68 confirmados, 68 que tenemos en la morgue municipal". Posteriormente, las autoridades localizaron a los dos militares faltantes, completando así el balance final de pérdidas.
El siniestro ocurrió en la mañana del lunes festivo cuando el avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se precipitó a tierra apenas minutos después de despegar del aeródromo de Puerto Leguízamo. La aeronave viajaba con aproximadamente 128 integrantes de la Fuerza Pública, entre militares y policías, quienes se dirigían a una operación en el sur del país. Las cifras iniciales reportaban 66 muertos, 57 heridos y cuatro desaparecidos, pero con los hallazgos posteriores se confirmaron los 70 decesos, dándose por finalizada la búsqueda en la zona.
Puerto Leguízamo vive momentos de profunda angustia. El alcalde Nustos expresó que "Puerto Leguízamo está angustiado. Es algo que nunca había pasado en nuestro municipio, algo fuera de lo común". Los rescatistas enfrentaron enormes obstáculos logísticos derivados de la geografía del Putumayo: el acceso terrestre es limitado y los bajos niveles del río impidieron usar eficientemente el transporte fluvial, obligando a evacuar heridos principalmente por vía aérea hacia Mocoa, Puerto Asís, Florencia y Bogotá. Los casos más graves fueron llevados al Hospital Militar Central.
Hay testimonios que revelan los momentos de pánico vividos durante la caída. Autoridades locales reportan que varios soldados se lanzaron del avión cuando este iba en caída libre, en un desesperado intento por salvar sus vidas, lo que explicaría el elevado número de heridos con lesiones internas graves.
Las investigaciones sobre las causas del accidente continúan en curso. Se baraja la posibilidad de una falla mecánica, aunque el Gobierno ha descartado preliminarmente que se trate de un atentado. Por ahora, la prioridad sigue siendo atender a los 57 heridos y acompañar a una comunidad que ha visto cómo una tragedia sin precedentes la marcó de manera irreversible.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



