Startup paisa convierte terrenos abandonados en minigranjas solares que generan ganancias para inversionistas

Tres ingenieros de la Universidad Nacional crearon Unergy, una plataforma que financia proyectos de energía solar sin pasar por los bancos tradicionales. La idea surgió tras ver la dificultad para conseguir créditos y hoy ha movilizado más de 45 mil millones de pesos con 3 mil inversionistas. Sus minigranjas ya han instalado 27 mil paneles solares y evitado 12.500 toneladas de emisiones contaminantes.
En Colombia, conseguir un crédito para proyectos de energía limpia puede tomar casi un año. Eso fue lo que descubrió un equipo de tres jóvenes universitarios que decidieron saltarse a los bancos y crear su propio sistema de financiación. La historia de Unergy comenzó hace cinco años cuando Eduardo Ospina, Nicolás Villegas y Paola Santiago tuvieron una idea clara: permitir que cualquier persona pudiera invertir en energía renovable sin necesidad de los trámites interminables del crédito tradicional.
El punto de partida fue práctico. En 2017 crearon Solenium, una empresa dedicada a construir proyectos solares. Pero mientras trabajaban, se dieron cuenta de que el verdadero problema no era la tecnología, sino cómo financiarla. Un cliente tardó casi un año esperando un crédito bancario. Eso los llevó a crear, tres años después, Unergy: una plataforma que actúa como intermediaria entre personas que quieren invertir dinero y proyectos que necesitan capital para despegar. En otras palabras, democratizaron lo que antes solo hacían los bancos. Como dice Paola Santiago, cofundadora: "Descubrimos que la mayor barrera para las empresas era la financiación; incluso, tratando de ayudar a un cliente, tardamos casi un año gestionando un crédito."
La innovación brillante llegó en 2021 con el concepto de minigranjas solares. En lugar de instalar paneles en las azoteas de Medellín, pensaron en usar terrenos rurales subutilizados. Un propietario con tres hectáreas sin usar cerca de Valledupar podría generar ingresos simplemente arrendando el terreno. Los emprendedores instalan unos 2.500 paneles solares, venden la electricidad al mercado, y los inversionistas reciben las ganancias. Incluso permite sembrar cultivos debajo de la estructura, así el terreno es productivo en dos frentes.
Para ganarse la confianza de personas dispuestas a invertir su dinero, la plataforma usa tecnología Blockchain, que funciona como un registro digital imposible de falsificar. Esto garantiza que cada transacción sea visible y segura. Más de 3 mil colombianos creyeron en el modelo y financiaron los primeros proyectos por un total de 3 millones de dólares. Hoy son cerca de 30 minigranjas instaladas.
Los números hablan solos: 27 mil paneles solares colocados en el territorio, 45 mil millones de pesos movilizados, y 12.500 toneladas de CO2 que dejaron de ser lanzadas a la atmósfera. La compañía, que comenzó siendo dos negocios separados, ahora suma 250 empleados entre Solenium y Unergy. Santiago resume qué los llevó al éxito: "Una combinación de pasión y propósito, junto a mucho trabajo. Disfrutar lo que hacemos y tener la motivación de aportar soluciones a la crisis climática ha sido clave."
Lo interesante es que estos tres ingenieros no vinieron de familias de empresarios con contactos. Se apalancaron en el ecosistema de innovación de Medellín, participaron en todas las convocatorias disponibles y aprovecharon programas como Capital Semilla, el Parque del Emprendimiento y el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. La patente que desarrollaron, que permite que los paneles solares sean móviles y sigan al sol para generar hasta 18 por ciento más de energía, fue el primer paso que les abrió puertas.
Para adelante, la apuesta es expansión. Unergy ya optimizó sus procesos de construcción de tal forma que reducen los tiempos de desarrollo hasta cinco veces, algo que según Santiago no existe en otros países. Con esa ventaja, planean llevar el modelo a nuevas regiones de Colombia. El país tiene terrenos ociosos en cantidad, una urgencia climática real, y aparentemente gente dispuesta a invertir en soluciones que dejen dinero en el bolsillo mientras cuidan el planeta.
Fuente original: El Colombiano - Negocios