Solo 2 de cada 10 personas con discapacidad consiguen empleo formal en Colombia
En Colombia, la inclusión laboral de personas con discapacidad sigue siendo crítica: apenas el 20 por ciento logra acceder a empleos formales. Aunque la nueva reforma laboral de 2025 establece cuotas de contratación para empresas grandes, expertos advierten que las normas por sí solas no bastan. Los principales obstáculos son las barreras en procesos de selección, falta de formación y la accesibilidad digital deficiente en los entornos de trabajo.
Para la mayoría de personas con discapacidad en Colombia, conseguir un empleo formal es prácticamente un sueño lejano. Las cifras son contundentes: apenas dos de cada diez logran vincularse al mercado laboral formal, lo que refleja los enormes vacíos que aún existen en el país cuando se trata de inclusión y oportunidades reales de trabajo.
Esta realidad se vuelve aún más relevante ahora que entró en vigencia la Ley 2466 de 2025, que exige a las empresas con más de 100 trabajadores contratar a un porcentaje mínimo de personas con discapacidad. Aunque la intención es clara, especialistas en el tema advierten que cumplir con una cuota de contratación no es suficiente para lograr una verdadera inclusión en el mundo laboral.
En un encuentro realizado en Bogotá donde se reunieron empresarios, organizaciones sociales y expertos en accesibilidad, quedaron en evidencia los desafíos que trae consigo la nueva normativa. No se trata solo de contratación: el problema es más profundo. Hay que eliminar las barreras que existen en los procesos de selección, mejorar la formación de estas personas y, especialmente, crear espacios de trabajo realmente accesibles para todos.
Un aspecto que generó especial atención fue la accesibilidad digital. En un mundo donde cada vez más trabajos se realizan en plataformas tecnológicas, desde procesos de selección hasta la capacitación diaria, garantizar que estas herramientas sean accesibles para personas con discapacidad se ha convertido en algo imprescindible. Paula Bibiana Valencia, Managing Director South LatAm de VASS, lo expresó con claridad: "La verdadera inclusión no empieza en la contratación, empieza mucho antes: en la formación, en la accesibilidad y en la capacidad de las organizaciones para eliminar barreras y apostar por el talento. Las empresas tenemos la responsabilidad de liderar ese cambio y convertir la tecnología en una herramienta real de oportunidad y transformación social".
Para estas personas, acceder a un empleo formal significa algo mucho más allá de un salario. Representa la posibilidad de ganar autonomía, de tener independencia económica y de participar activamente en la sociedad. Por eso los expertos coinciden en que la inclusión laboral debe verse como una inversión en desarrollo que beneficia tanto a los individuos como a las empresas que deciden abrirse a este cambio.
En este sentido, iniciativas centradas en formación digital, en mejorar la accesibilidad de las plataformas tecnológicas y en desarrollar competencias específicas están ganando terreno como alternativas viables para cerrar las brechas que existen actualmente y abrir puertas en sectores cada vez más digitalizados.
Fuente original: Hora 13 Noticias

