Sobreviviente del choque en Zipaquirá: "Rompí el vidrio cuando el fuego ya estaba muy cerca"

Un tractocamión embistió varios vehículos detenidos en el peaje de Casablanca en la vía Zipaquirá-Ubaté, causando cinco muertes e incendio de gran magnitud. Nelson Chisavo logró escapar con su esposa tras romper el vidrio de su carro que se volcó, aunque perdió completamente su vehículo. El caso reabre debates sobre seguridad vial en peajes y demoras en la llegada de ambulancias y bomberos.
El accidente registrado en el peaje de Casablanca, en la vía que conecta Zipaquirá con Ubaté, dejó un saldo devastador: cinco personas muertas, varios vehículos destruidos y un incendio de grandes proporciones. Las autoridades continúan investigando qué ocurrió exactamente, pero los primeros reportes apuntan a que un tractocamión embestió a varios carros detenidos en la fila, provocando una reacción en cadena que terminó en fuego. El incidente ocurrió en medio de una congestión vehicular, lo que agravó tanto el impacto como los labores de rescate.
Nelson Chisavo, uno de los pocos que logró salir con vida, describió los momentos de terror que vivió. Iba con su esposa desde Bogotá hacia el occidente de Boyacá y estaban detenidos esperando su turno en el peaje. Minutos antes del choque, Chisavo había cambiado de carril buscando avanzar más rápido, sin saber que ese mismo carril sería impactado por el tractocamión. El golpe fue brutal: "Escuché una explosión terrible. Vi chispas y cómo los carros se levantaban", contó según declaraciones recogidas por La FM. Su vehículo volcó completamente, y el tractocamión pasó "como una flecha a mucha velocidad".
Lo que vino después fue una lucha contra el tiempo. El carro quedó atrapado en medio de las llamas y las puertas no abrían. En medio de la desesperación, Chisavo logró romper el vidrio del lado del conductor. "Rompí el vidrio y logré sacar a mi esposa cuando el fuego ya estaba muy cerca", explicó. Minutos después, todo lo que tenía en ese vehículo fue consumido por las llamas. Ambos fueron atendidos médicamente: él sufrió cortes en las manos y su esposa un golpe en el pecho, pero ninguno tuvo fracturas.
Sin embargo, el golpe físico fue menor comparado con el impacto emocional. Chisavo admitió estar en pánico y desorientado durante los primeros momentos, algo evidente en videos que circularon en redes sociales. Pero quizá lo más duro vino después: la pérdida total de su vehículo significó quedarse "en la calle de un día para otro", como él mismo lo expresó.
El testimonio del sobreviviente también sacó a la luz un problema preocupante: la demora en la llegada de los organismos de socorro. "Pasaron no menos de 30 minutos para que llegara una ambulancia o bomberos", afirmó. Además, señaló que varios conductores simplemente continuaron su camino sin detenerse a auxiliar a los afectados, una actitud que refleja la frialdad con que algunos reaccionan ante emergencias viales.
El caso vuelve a generar cuestionamientos sobre la seguridad en corredores de alta circulación, especialmente en zonas de peajes donde los represamientos son frecuentes. Las autoridades trabajan en esclarecer las causas exactas del siniestro y en determinar responsabilidades, mientras continúan normalizando el tránsito en la vía. Lo que está claro es que incidentes como este exponen la necesidad urgente de reforzar medidas de seguridad vial y mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias en temporadas de alta movilidad como la Semana Santa.
Fuente original: Portafolio - Economía