Sky, el sanandresano que llevó el arte de la palma de coco al mundo

Vertic Delano Stephens Toledo, conocido como Sky en San Andrés y Providencia, es un personaje multifacético que ha marcado la historia cultural de las islas. Desde los años 70 se destacó como artesano creador de sombreros y canastos tejidos con palma de coco, pero también fue futbolista profesional, fotógrafo, músico y locutor radial. Hoy a los 80 años sigue siendo una leyenda viva que comparte sus historias con quienes lo encuentren en las calles de San Andrés.
En las calles de San Andrés, donde el tiempo parece moverse al ritmo del Caribe, existe un nombre que genera admiración y curiosidad. Vertic Delano Stephens Toledo, popularmente conocido como Sky —quizás por su imponente estatura—, es toda una institución viviente en las islas. Durante más de cuatro décadas ha cautivado a propios y extraños con sus vistosas artesanías elaboradas con palma de coco, creaciones que han adornado eventos privados y reuniones oficiales del territorio.
Pero la historia de Sky es mucho más colorida de lo que muchos imaginan. Este sanandresano de 80 años no fue solo un artesano. A finales de los años sesenta, tuvo el honor de ser el primer futbolista profesional nacido en la isla que jugó en el continente colombiano. Se desempeñó como arquero suplente del Deportivo Pereira entre 1967 y 1968, aunque también se destacó en básquetbol, béisbol y voleibol. Parecía que el deporte sería su camino, pero la vida tenía otros planes.
El punto de quiebre llegó cuando se embarcó en un crucero trabajando en el inventario de alimentos. Fue en una playa de Islas Vírgenes donde descubrió algo que cambiaría su destino. Vio a un hombre tejiendo con destreza las hojas de palma de coco para crear canastos y sombreros. La escena lo cautivó. Recordó cómo en San Andrés solo usaban esas hojas para tapar cocos del sol, y pensó que merecían un propósito más decorativo. Se compró una navaja y empezó a practicar en sus tiempos libres, navegando por el Caribe.
Mientras perfeccionaba el tejido en esa misma embarcación, descubrió otra pasión que moldearía su vida: la fotografía. Un día vio a un hombre rodeado de los personajes más importantes del barco —capitanes, ingenieros, artistas y pasajeros VIP— en lo que resultó ser el cuarto oscuro, ese espacio misterioso donde se revelaban fotografías analógicas. El fotógrafo oficial le pidió ayuda para limpiar, y a cambio comenzó a enseñarle el oficio. Cuando Sky decidió no pasar toda su vida en el crucero, se propuso dominar esa técnica para "mostrar al mundo lo bonito que era San Andrés". Incluso estudió formalmente, hizo un curso en Producción y Técnica de Televisión, y al regresar a la isla fue contratado como profesor de fotografía, sin dejar de lado sus artesanías.
Su talento musical completó el cuadro. Dominaba tanto música en español como en inglés, y conocía a fondo ritmos tradicionales como calipso, shotisse y soca, además del naciente reggae. Se integró a la Banda Intendencial tocando tuba y acompañando a la orquesta por diferentes municipios del país. También fue parte del programa radial Bull and Sky and that da that, junto a su amigo Jimmy Bull Gordon y la colaboración de Anni Chapman, emitido por Radio Leda y La Voz de las Islas. Cuando se realizaba el Festival de Música del Caribe en Cartagena, Sky fungió como entrevistador en inglés de artistas destacados. Además, fue maestro de ceremonias del legendario Green Moon Festival, expandiendo aún más su influencia cultural en la región.
Hoy, con sus ocho décadas a cuestas, Sky continúa siendo la joya viviente de San Andrés. Desde el Parque Bolívar, frente a su casa paterna, o en cualquier rincón de la isla donde aparezca un viajero curioso, sigue narrando historias, anécdotas y leyendas del pueblo raizal. Sus relatos son herencia viva, documentos orales de una cultura que insiste en no desaparecer en la memoria de quienes llegan a escucharlo.
Fuente original: El Isleño
