Si te llamas Juan Pérez, así puedes ser el primero que encuentren en Google
Tener un nombre común en internet es un problema laboral real: los empleadores no te encuentran entre miles de resultados. La solución pasa por ocupar la primera página de Google, registrarte en redes sociales con variantes de tu nombre, completar tu perfil de LinkedIn y mantener una presencia activa. Pequeños cambios como agregar una palabra a tu nombre o tu sector profesional pueden hacer la diferencia entre ser invisible y ser encontrado.
En la búsqueda de empleo del siglo XXI, tener presencia en internet es casi obligatorio. Pero hay un problema incómodo: si te llamas Juan Pérez o María García, encontrarte en línea es como buscar una aguja en un pajar. Un empleador potencial puede darse por vencido rápidamente cuando Google le devuelve miles de resultados con tu mismo nombre. Y entonces pasa al siguiente candidato. Así de simple.
Ted Clohosey, experto en marca personal, compara esto con la ubicación física de un negocio. "Google es solo un motor de búsqueda que rastrea tu nombre o tu 'vivienda' en línea", escribió. Estar en la primera página de resultados es como tener una tienda en la Quinta Avenida de Nueva York: mucho tráfico, mucha visibilidad. Si no trabajas por lograrlo, "tendrás el equivalente de Google a languidecer en una callejuela". La diferencia es brutal: según Niklas Myhr, catedrático en Redes Sociales de la Universidad de Chapman, un empleador que no te encuentre en los primeros diez resultados podría pensar que eres otra persona o, peor aún, cuestionarse cómo vas a ayudar a construir la marca de su empresa.
El primer paso es simple pero efectivo: modifica tu nombre en línea. Dan Schawbel, autor sobre éxito laboral, sugiere usar la inicial de tu segundo apellido o agregar palabras relacionadas con tu profesión. El músico estadounidense John Smith no pudo conseguir johnsmith.com, pero johnsmithmusic.com estaba disponible. Ahora su página aparece cuarto cuando buscas su nombre en Google. "Cualquier pequeño cambio puede ayudar a dirigir el tráfico a tu página", comenta Smith.
Luego viene el trabajo sistemático: registra tu nuevo nombre en Facebook, LinkedIn, Twitter y Quora, las plataformas que Google rastrea primero. Considera comprar tu dominio, aunque sea para evitar que otros lo ocupen. Lo crucial es ser consistente: usa el mismo nombre en todos lados. Lisa LaRue, entrenadora laboral de Londres, enfatiza que debes aprovechar la sección de titular y resumen de LinkedIn para describir claramente quién eres profesionalmente. "La gente puede distinguirte rápidamente de todos tus tocayos", escribió LaRue.
Tu perfil de LinkedIn merece atención especial. Cargalo completamente: foto profesional, experiencia laboral detallada y, lo más importante, consigue recomendaciones de colegas. Myhr aconseja que cuando escribas tu resumen, hagas una pregunta clave después de cada frase: "¿Se puede aplicar esto a cualquier persona en LinkedIn?". Si la respuesta es sí, borra eso y reescribe algo más único.
Mantener y expandir tu presencia es igual de importante que crearla. Sube videos a YouTube, publica regularmente en Google+, escribe en un blog. Ted Clohosey explica que "Google clasifica los sujetos dentro de su campo así que subir videos a YouTube o estar activo en Google+ ayuda a tu posición a los ojos de Google". Además de mejorar tu ranking, escribir regularmente te posiciona como una autoridad en tu área. No es solo aparecer en las búsquedas: es hacerte memorable.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
