Señales de paz entre EE.UU. e Irán reviven el oro como refugio seguro
El oro repuntó casi 1% y llegó a casi US$4.839 la onza tras noticias de que Estados Unidos e Irán consideran una tregua de dos semanas para negociaciones. Los inversores ven con buenos ojos una reducción de conflictos porque eso alivia el temor a la inflación. Sin embargo, el metal aún enfrenta presiones por las tensiones geopolíticas continuas y las señales confusas sobre las tasas de interés.
Las noticias sobre posibles conversaciones de paz entre Washington y Teherán sacudieron los mercados de materias primas esta semana. El oro subió casi 1%, tocando los US$4.839 por onza, recuperándose de las caídas que había sufrido días antes. El movimiento refleja lo que los inversionistas ven como un alivio de la tensión: si Estados Unidos e Irán logran un cese del fuego prolongado, desaparecería uno de los grandes fantasmas que persigue los mercados: una inflación desenfrenada por conflictos que cierren rutas de petróleo.
Según información de Associated Press, ambos países estarían considerando extender la tregua por dos semanas para tener tiempo de negociar. El presidente Donald Trump minimizó el riesgo de que vuelva la guerra, diciendo a Fox Business que el conflicto, que ya dura casi siete semanas, estaba "a punto de terminar". Esto tranquilizó a los mercados porque un conflicto prolongado dispara los precios del petróleo, lo que a su vez encarece todo: gasolina, transporte, alimentos, servicios. El crudo Brent subió más del 1% a unos 96 dólares el barril.
Sin embargo, hay complicaciones. El estrecho de Ormuz, la principal ruta por donde pasa el petróleo mundial, sigue parcialmente bloqueado. Estados Unidos detiene barcos iraníes e Irán mantiene restringido el tránsito. Esto significa que aunque haya una tregua diplomática sobre el papel, los riesgos de suministro persisten. Por eso analistas como Suki Cooper, directora global de investigación en materias primas de Standard Chartered, advierte que "el oro aún no está fuera de peligro" dada la fragilidad de la situación.
La competencia política en Washington agrega otra capa de incertidumbre. Trump ha presionado para que bajen las tasas de interés y hasta amenazó con despedir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, si no renunciaba "a tiempo". Esto importa para el oro porque este metal no genera intereses ni dividendos: si los bancos suben las tasas, es más atractivo mantener dinero en depósitos que comprar oro. Por eso cuando hay señales de que las tasas podrían subir, el oro tiende a caer. Los mercados actualmente apuestan a que la Reserva Federal mantendrá las tasas sin cambios durante 2025.
Lo más curioso es que el oro ha perdido cerca de 8% desde que comenzó esta guerra hace casi dos meses. Los inversionistas asustados vendieron sus posiciones de oro para pagar deudas en otros mercados. Pero en los últimos días, los grandes fondos que invierten en oro a través de bolsa han ido recomprando: añadieron alrededor de 25 toneladas en lo que va del mes. Esto es una señal de que los compradores más sofisticados creen que lo peor ya pasó.
Fuente original: La República - Finanzas