Senado frena a Petro: "No tiene competencia" para fiscalizar asistencias de congresistas

El presidente del Senado, Lidio García, rechazó categóricamente la solicitud de Gustavo Petro de reportar las inasistencias de congresistas al Consejo de Estado. García argumentó que esto viola la separación de poderes y que el control de asistencias es facultad exclusiva del Congreso. Sin embargo, el presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, sí respaldó la iniciativa presidencial, generando una división en el Legislativo.
La bronca entre la Casa de Nariño y el Congreso de la República volvió a escalar este fin de semana, ahora sobre un tema que toca directamente las entrañas del Legislativo: quién tiene el derecho de vigilar que los congresistas asistan a trabajar.
El presidente Gustavo Petro pidió formalmente a los líderes del Senado y la Cámara que remitieran las listas de inasistencias al Consejo de Estado para que se aplicaran sanciones conforme a la ley. El mandatario justificó su solicitud diciendo que "El gobierno ha dado mensajes de urgencia e insistencia a varios proyectos que deben ser respetados y tramitados de acuerdo a las normas". En otras palabras, necesita que los congresistas estén en sus puestos para sacar adelante sus reformas estructurales.
Lidio García, presidente del Senado, no se lo permitió. En un mensaje por X, le respondió al presidente con tono firme: "Con el respeto debido, le recuerdo que usted no tiene competencia para verificar quórum ni fiscalizar las asistencias de los congresistas". García invocó la separación de poderes, ese principio constitucional que establece que cada rama del Estado debe funcionar independientemente. Para el senador, la solicitud de Petro pisotea esa estructura. "El Congreso es una rama autónoma e independiente del poder público (...) la vigilancia de las asistencias es asunto interno nuestro", subrayó.
Pero en la Cámara de Representantes, la música fue distinta. Su presidente, Julián López, acogió con los brazos abiertos la propuesta de Petro. "Estoy de acuerdo. He sido insistente desde la mesa directiva en que la Cámara debe trabajar hasta el último minuto por Colombia", respondió López. Para el representante, garantizar la asistencia de los congresistas no es una injerencia del Ejecutivo, sino una obligación con el país. "Cumplirle al país no es opcional, es nuestro deber. Los mensajes de urgencia del Gobierno deben tramitarse con rigor y respeto por las normas. Como usted lo señala, hay reformas clave que no pueden esperar", concluyó López.
García no cerró completamente las puertas. Aunque rechazó la solicitud sobre asistencias, dejó claro que el Senado tramitará los proyectos de urgencia que envíe el Gobierno conforme a la ley y dentro del marco constitucional. "El Gobierno puede enviar mensajes de urgencia, y los tramitaremos conforme a la ley", aseguró.
Lo que dejó esta confrontación es una fractura clara: mientras García defiende los muros de la autonomía legislativa, López parece estar más dispuesto a colaborar con la agenda presidencial, incluso cuando eso implique nuevas formas de fiscalización sobre los congresistas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


