SENA abre 2.000 cupos para que mujeres certifiquen su experiencia laboral
El SENA lanza la convocatoria "Voces de Mujeres 2026" para validar oficialmente los conocimientos laborales de mujeres campesinas, indígenas y trabajadoras de la economía popular. Se abrirán 2.000 cupos en 20 áreas diferentes como agro, turismo, gastronomía y tecnología. Las inscripciones funcionan del 12 al 26 de febrero de 2026 y permiten formalizar habilidades adquiridas en empleos formales e informales.
El SENA abrió las puertas a una nueva oportunidad para miles de mujeres colombianas. La convocatoria "Voces de Mujeres 2026" es un programa diseñado para reconocer y formalizar toda esa experiencia laboral que muchas han acumulado a lo largo de sus vidas, tanto en trabajos formales como en aquellos de la economía popular donde tantas mujeres del país se desenvuelven.
La iniciativa va dirigida especialmente a mujeres campesinas, indígenas, pescadoras y trabajadoras vinculadas a emprendimientos pequeños. El objetivo es claro: darle un papel oficial a los conocimientos que ya poseen. No se trata de volver a estudiar desde cero, sino de que una entidad reconocida como el SENA evalúe y certifique las competencias que ya tienen adquiridas.
Este proceso de evaluación y certificación abre puertas importantes. Con un certificado oficial en la mano, estas mujeres pueden presentarse ante empleadores con credenciales que respaldan lo que saben hacer. Además, amplía sus opciones para participar en futuras convocatorias laborales y mejora su perfil profesional en el mercado.
La convocatoria ofrece nada menos que 2.000 cupos distribuidos en 20 normas de competencia laboral diferentes. Las mujeres interesadas podrán certificarse en sectores estratégicos del país: agricultura, gastronomía, turismo, educación, artesanías, comercio, tecnología de la información, confección, servicios administrativos, seguridad y medio ambiente, entre otros. Las inscripciones estarán abiertas del 12 al 26 de febrero de 2026 para mujeres de todo el territorio nacional.
Gregoria Flores, una emprendedora que ya pasó por este proceso, lo explica mejor que nadie. Ella cuenta que "comencé trabajando en casas de familia, pero mi sueño siempre fue hacer empresa y llevar la filigrana a otro nivel; gracias al Sena me formé y me certifiqué y ahora vivo mi sueño y puedo llevar mi arte a nivel nacional e internacional". Su historia es exactamente lo que busca lograr esta iniciativa: que las mujeres puedan transformar su experiencia en oportunidades reales.
Con este programa, el SENA continúa apostando por la autonomía económica de las mujeres colombianas y reconociendo que el trabajo y el conocimiento que generan son fundamentales para el desarrollo del país.
Fuente original: KienyKe - Portada

