Seis crímenes en Sucre: cobradiarios asesinados y docente muere en feminicidio por celos

Durante el fin de semana pasado, Sucre fue escenario de una ola de violencia que dejó seis muertos, entre ellos tres cobradiarios que desaparecieron tras asistir a una cita forzada y una maestra de prejardín víctima de feminicidio. Los hechos estarían relacionados con disputas entre grupos criminales dedicados al narcotráfico que buscan dominar la región. Las autoridades identifican sectores como Sincelejo, Sampués y Tolú como puntos críticos de conflicto.
Sucre atraviesa una crisis de seguridad que se intensificó durante el pasado fin de semana con seis muertes violentas repartidas entre Sincelejo y varios municipios del departamento. Lo que ocurrió parece ser el reflejo de una batalla sin tregua entre organizaciones criminales que operan en la sombra, todas ellas buscando monopolizar el negocio de las drogas en la región.
El drama comenzó días antes del fin de semana cuando cuatro cobradiarios de Sincelejo recibieron órdenes de asistir a una cita en la zona de Tuchín, en Córdoba. Ninguno de ellos imaginaba que era una trampa. Tres de ellos, los hermanos Camilo y Jhonatan Villegas Ramírez, y Cristian Esteban Bohórquez, nunca volvieron vivos a casa. Camilo fue hallado en las cercanías del corregimiento Las Huertas, en zona rural de Sincelejo, con claras señales de tortura y asfixia mecánica. Jhonatan apareció en San Andrés de Sotavento, Córdoba, y Cristian en la zona indígena de Güaimí, municipio de San Antonio de Palmito. El cuarto trabajador, Jesús David Anaya Guevara, fue encontrado en Coveñas pero hasta ahora ha permanecido en silencio sobre lo que pasó con sus compañeros.
La violencia se multiplicó por otros sectores históricamente problemáticos. En Sampués, Luis David Villalba Torres, de 25 años, fue asesinado con arma de fuego mientras estaba en la urbanización La Victoria 2. Le dispararon siete veces. En el barrio Pablo Sexto, al sur occidente de Sincelejo, Gustavo Álvarez Valdés fue atacado por sicarios en motocicleta. Ambas zonas son conocidas como territorios donde circula droga y donde constantemente actúan bandas criminales disputándose el mercado ilícito.
Pero quizás el crimen que más conmovió fue el feminicidio en Colosó. Eugenia Isabel Pérez Hernández, docente de prejardín en la vereda La Esmeralda, fue asesinada por su compañero sentimental, Luis Fernando Barrios Rodríguez, cuando se encontraba en casa de sus padres. Los celos fueron el motivo. Durante una discusión, Barrios Rodríguez sacó un arma blanca contra ella. La madre intentó defender a su hija pero también resultó herida de gravedad en el enfrentamiento. Eugenia perdió la vida en el sitio de los hechos. Su atacante huyó a la calle, ingirió veneno y fue trasladado a una clínica en Sincelejo donde finalmente también murió. En Colosó reina la consternación por la muerte de una mujer que gozaba del cariño y respeto de toda la comunidad.
Las autoridades advierten que municipios como Tolú, El Roble, Coveñas, San Onofre y Toluviejo enfrentan situaciones de orden público cada vez más críticas. Tolú fue el municipio con más homicidios registrados durante 2025. La región del Golfo de Morrosquillo sigue siendo punto caliente de la venta de sustancias ilícitas, donde los enfrentamientos entre grupos criminales no dan tregua y los ciudadanos pagan el precio con sus vidas.
Fuente original: El Tiempo - Colombia
