Segundo crucero en el Magdalena: turismo de lujo que deja ganancia en los pueblos

Colombia celebra la llegada del segundo buque turístico de AmaWaterways al río Magdalena en menos de un año. El proyecto combina turismo de alta gama con beneficio directo para comunidades ribereñas como Santa Bárbara de Pinto y Calamar, generando empleo local y dejando dinero en la región. Mientras tanto, el país participa como invitado de honor en el Tianguis Turístico de México, una de las ferias más grandes del sector.
Un nuevo crucero surca las aguas del Magdalena y con él llega una promesa: que el turismo de lujo no solo beneficie a los extranjeros, sino que deje dinero real en los bolsillos de los colombianos. Esta es la segunda embarcación de AmaWaterways que navega el río en menos de un año, un paso que Procolombia considera un hito para el sector.
Luis Alejandro Dávila, directivo de la entidad, no esconde su entusiasmo. "Felicitaciones a AmaWaterways por creer en Colombia. Su modelo demuestra con hechos que el turismo de lujo y el turismo comunitario se potencian: este segundo barco integró a más de proveedores nacionales en su construcción, genera empleos directos para talento colombiano a bordo y deja el % del gasto operativo en municipios ribereños como Santa Bárbara de Pinto y Calamar. Este crucero no solo recorre un río: pone en el mapa internacional territorios que por años fueron invisibles, y lo hace con empleo y compras locales" señaló el samario.
Lo interesante del modelo es que no se trata solo de llevar turistas por un río bonito. La construcción del barco incluyó proveedores locales, los tripulantes son colombianos y parte significativa del presupuesto operativo se queda en los municipios ribereños. Esto significa que pueblos que durante años pasaron desapercibidos ahora están en la mira de inversores y viajeros internacionales.
En el contexto más amplio, Colombia brinda en estos momentos un espectáculo importante. Por primera vez el país es invitado de honor en la edición 50 del Tianguis Turístico de México, uno de los encuentros más relevantes del sector en toda la región. Es la vitrina perfecta para mostrar que el turismo colombiano está cambiando.
"Porque más allá de las cifras y los rankings, tenemos un propósito claro que estamos cumpliendo: que cada peso que llegue al país por inversión en turismo o por visitantes internacionales se convierta en bienestar tangible, en oportunidades reales y en impacto medible para nuestras comunidades" puntualizó Dávila. En otras palabras, el turismo que viene debe traducirse en empleos, en dinero en los municipios y en futuro para la gente que vive a orillas del Magdalena.
Fuente original: Seguimiento
