Sectores piden que el Dane sea independiente del Gobierno para garantizar cifras confiables
Tras un informe de Noticias Telemedellín que cuestionó las estadísticas del Dane, gremios como Fenalco proponen convertir el organismo en una entidad autónoma, similar al Banco de la República. El objetivo es evitar que el Gobierno nacional interfiera en la producción de datos fundamentales. Expertos advierten sobre los riesgos de concentrar el poder estadístico en el ejecutivo y sugieren cambios en la designación de directivos.
La confianza en las cifras oficiales del Dane está en cuestión. A raíz del informe revelado por Noticias Telemedellín, que documentó inconsistencias en datos de empleo formal, gremios empresariales y expertos económicos han levantado la voz pidiendo un cambio estructural en cómo funciona el principal productor de estadísticas del país.
Fenalco es contundente en su propuesta: el Dane debe dejar de depender directamente del Gobierno nacional y convertirse en una entidad autónoma e independiente, con el mismo modelo que utiliza el Banco de la República. La idea detrás de este cambio es simple pero importante: si los números que guían las decisiones económicas del país no están bajo presión política, entonces todos podemos confiar más en ellos. Según quienes impulsan esta reforma, la concentración del poder estadístico en manos del ejecutivo genera desconfianza sobre si las cifras reflejan la realidad o si responden a intereses políticos.
En sus declaraciones, los líderes gremiales critican lo que ven como un exceso de centralismo. "Se hace necesario reducir el poder del gobierno en el manejo y control de las estadísticas del país. El Dane debería pasar a ser una entidad independiente, como lo es hoy el banco de la república, para evitar suspicacias sobre las cifras que da", señalan desde el sector, agregando que ven en gobiernos como el de Gustavo Petro una prueba de los riesgos del presidencialismo extremo.
El debate también toca cómo se gastan los recursos públicos. Los proponentes de estos cambios aseguran que mientras las regiones generan riqueza con trabajo y productividad, los recursos terminan absorbidos en la burocracia nacional, nóminas paralelas y contratos cuestionables.
Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo, presenta una posición algo más moderada. Sugiere que un paso intermedio sería cambiar cómo se designa al director del Dane, evitando que un presidente pueda remover al funcionario simplemente porque no le gustan los datos que publica. "Un paso intermedio, tal vez una de las cosas que se podría discutir es si eventualmente hay formas de cambiar la designación en términos de que un presidente no pueda despedir al director o directora del Dane porque no le gustó un dato, algo así como funciona la organización corporativa del Banco de la República", explicó.
Estos planteamientos, sin embargo, hacen parte de un debate más amplio en el que conviven distintas visiones sobre hasta dónde debe llegar la independencia del Dane y si estos cambios realmente serían convenientes para el país.
Fuente original: Telemedellín