Secretaría de la Mujer y Notaría Tercera infringen normas de protección del Centro Histórico de Santa Marta

La Secretaría Distrital de la Mujer y Equidad de Género junto con la Notaría Tercera pintaron murales en fachadas del Centro Histórico de Santa Marta que contradicen el Plan Especial de Protección de 2005. Las intervenciones utilizaron colores fuertes y grafitis que no respetan la paleta de tonos naturales establecida para conservar la estética patrimonial del sector. El caso evidencia que las instituciones públicas no estarían cumpliendo las normas que ellas mismas deben vigilar.
En el corazón histórico de Santa Marta sigue siendo un problema recurrente que propietarios de locales intervengan sus fachadas sin respetar las normas de conservación establecidas hace casi dos décadas. Ahora, la preocupación se agudiza porque quienes incurrirían en estas infracciones serían instituciones públicas que deberían dar el ejemplo.
Un ciudadano alertó recientemente a través de la línea de denuncias sobre trabajos realizados en la calle Santo Domingo, entre las carreras tercera y cuarta, donde tanto la Secretaría Distrital de la Mujer y Equidad de Género como la Notaría Tercera pintaron murales que contravendrían lo establecido en el Plan Especial de Protección 2005. Según la Resolución 1800 de ese mismo año, el Centro Histórico debe mantener una estética patrimonial cuidadosa que preserve su identidad.
El inconveniente es que las intervenciones realizadas utilizaron colores fuertes y grafitis que se apartan de la paleta cromática permitida. El plan protege la tradición arquitectónica del sector al favorecer tonos naturales como tierra, cálidos, amarillos, blancos y ocre, que respetan el patrimonio histórico. Los murales pintados por estas entidades públicas irían en contra de esa filosofía de conservación.
Lo irónico es que instituciones públicas, que deberían liderar el cumplimiento de las normas de preservación, aparentemente estarían incumpliéndolas. Si las secretarías y notarías no respetan estas disposiciones, resulta más difícil exigir a propietarios privados que las acaten.
Fuente original: El Informador

