Sarkozy se reafirma inocente en apelación sobre presunta financiación libia de su campaña

El expresidente francés Nicolas Sarkozy compareció ante el Tribunal de Apelación de París negando haber recibido dinero libio para su campaña presidencial de 2007. Fue condenado a cinco años en primera instancia y pasó dos meses en prisión el año pasado. El caso involucra presuntos vínculos con el régimen de Gadafi y afecta a diez personas, mientras familias de víctimas de un atentado atribuido a Libia reclaman justicia.
Nicolas Sarkozy volvió a defenderse con firmeza en la sala de apelaciones de París, negando categóricamente cualquier vínculo financiero con el régimen libio. "No se repara un sufrimiento con una injusticia: soy inocente", declaró el expresidente durante su primer día de interrogatorio, reconociendo la gravedad del caso que lo rodea. Aseguró que respondería "con la verdad" frente a las familias de las víctimas, demostrando la tensión que envuelve este proceso judicial que ha sacudido la política francesa.
El exmandatario enfrenta cargos por presuntamente recibir fondos del régimen de Muamar Gadafi para financiar su campaña de 2007, cuando competía por la presidencia. Junto a él, otras nueve personas están siendo juzgadas nuevamente tras haber sido condenadas en primera instancia. Sarkozy pasó dos meses en prisión entre octubre y noviembre de 2025 antes de obtener liberación provisional, un hecho sin precedentes para un expresidente francés.
Lo que complica el proceso es el trasfondo del caso: los cargos lo vinculan indirectamente con Abdallah Senoussi, yerno del dictador libio y responsable del atentado contra un vuelo de la aerolínea UTA en 1989 que mató a 170 personas, entre ellas 54 franceses. Las familias de esas víctimas han testificado recientemente, expresando su frustración de que sus voces fueran "aplastadas por la de quienes tienen acceso a los micrófonos", según denunciaron. Sarkozy reconoció sentir "la misma cólera y el mismo dolor" que las familias y dijo no poder "dejar esos testimonios sin respuesta".
El expresidente mantuvo su defensa durante la audiencia: negó rotundamente que hubiera dinero libio en su campaña y aseguró que jamás prometió nada a Senoussi ni intercedió a su favor. "No hay un céntimo de dinero libio en mi campaña. Nunca le prometí nada, nunca actué en su favor", afirmó. Justificó su viaje a Libia en 2005, cuando era ministro del Interior, como un esfuerzo diplomático para liberar a enfermeras búlgaras, objetivo que logró después de llegar al Elíseo dos años después.
Sarkozy también subrayó su papel en la coalición internacional que llevó a la caída del régimen libio en 2011, argumentando que esto demuestra su falta de vínculos con Gadafi. "Gadafi no tenía ninguna influencia sobre mí, ni en el plano político ni en el personal", concluyó. El interrogatorio se espera que se prolongue varios días más, y esta fue la primera vez que su esposa, Carla Bruni, lo acompañó desde que el proceso comenzó en marzo de 2026.
Fuente original: France 24 - Europa



