Sarabia rechaza que Londres sea castigo y defiende su rol como embajadora ante Petro

Laura Sarabia respondió desde Londres a las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien había dicho que un traslado a una embajada sería un castigo. La exministra de Relaciones Exteriores insistió en que representa un honor servir a Colombia en el Reino Unido y que, aunque ya no tiene la influencia de antes en la Casa de Nariño, esa distancia le ha permitido alejarse de las tensiones internas del Gobierno.
Mientras el presidente Gustavo Petro asegura que ser enviado a una embajada sería un castigo, Laura Sarabia levanta la voz desde Londres para defender su nuevo cargo. En entrevista con La FM, la ahora embajadora de Colombia ante el Reino Unido rechazó categóricamente la interpretación del mandatario sobre su traslado y enfatizó que occupar este puesto diplomático ha sido todo menos un castigo.
El conflicto de perspectivas surgió después de que Petro afirmara en Caracol Radio que, personalmente, consideraría una embajada como un alejamiento del poder. "Si a mí me mandan a una embajada, siento que me castigaron", fue la frase que el presidente pronunció, relacionando indirectamente el nombramiento de Sarabia con esa visión negativa de la carrera diplomática. Sin embargo, Sarabia fue clara en su respuesta: "Para mí no ha sido un castigo, pero sé que el presidente opina que una embajada es un castigo, incluso me ha dicho que puede ser un trabajo muy aburridor; para mí no lo ha sido", expresó durante la entrevista.
Sarabia aprovechó para reivindicar la carrera diplomática como un trabajo de honor. "Lo que yo puedo decir es lo que he dicho como canciller, y hoy lo digo como embajadora, es que la carrera diplomática del servicio diplomático es un trabajo de mucho honor y poder representar a Colombia aquí en Londres, como le pasa, yo creo que a todos los embajadores, ha sido un honor para mí", señaló. La exministra enfatizó que en el Reino Unido trabaja en temas de cooperación bilateral y mantiene una agenda activa con delegaciones de gobernadores colombianos.
La exfuncionaria reconoció sin ambigüedades que ya no goza del nivel de influencia que tenía en los primeros años del Gobierno Petro, cuando fue jefa de gabinete, directora del Dapre y canciller. No obstante, vio un lado positivo en esa distancia del centro de poder: "Uno se aleja del poder y también de las conspiraciones", comentó, en referencia a su salida del círculo cercano del presidente después de varios enfrentamientos políticos, incluida una tensa relación con el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Lo que resulta notorio es que Sarabia ha demostrado una capacidad de resiliencia poco común en la administración Petro. A lo largo de tres años y medio, ha atravesado múltiples controversias, desde temas relacionados con pasaportes hasta investigaciones sobre su patrimonio, pero ha logrado mantenerse en posiciones relevantes dentro del Gobierno. Su nombramiento como embajadora ante el rey Carlos III parece ser otro capítulo en esa trayectoria de tensiones y reacomodos.
Ante los cuestionamientos sobre si su cargo en Londres representa un retiro político, Sarabia fue enfática: "Lo que tenemos es muchísimo trabajo y estaremos aquí, pues hasta que se determine por parte de las instituciones el tiempo que sea necesario", aseguró, defendiendo la importancia de sus funciones en el territorio británico y rechazando cualquier noción de que sea un puesto menor o de castigo.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

