Santander sigue paralizado: campesinos rechazan acuerdo y mantienen bloqueos en Lebrija
Los bloqueos en Santander persisten pese a anuncios de levantamiento de la protesta. La ruptura entre negociadores y campesinos en terreno mantiene cerradas vías estratégicas como el acceso al aeropuerto Palonegro. El conflicto se agudiza con pérdidas de 120 mil millones de pesos diarios y el riesgo de que 47 millones de aves mueran por falta de alimento en las granjas del departamento.
La calma que prometía llegar a Santander se esfumó este lunes. Pese a los anuncios de la Gobernación sobre un levantamiento de las protestas, los bloqueos siguen en pie, especialmente en Lebrija, cerrando el paso hacia el aeropuerto Palonegro y cortando la conexión hacia el Magdalana Medio. Lo que pasó fue claro: quienes negociaron en la mesa de diálogo y los campesinos que están en las vías no están hablando el mismo idioma.
Los manifestantes afirman que nadie les consultó sobre los supuestos acuerdos y se niegan a ceder. Exigen respuestas concretas del Gobierno Nacional antes de abrir las carreteras. La brecha entre la mesa de negociación y la gente en terreno es tan grande que todo indica que las conversaciones se rompieron sin resolver lo fundamental.
Las consecuencias económicas son brutales. Fenalco Santander calcula pérdidas diarias de 120 mil millones de pesos. El comercio, el turismo y el transporte están en el piso, con más de 60 vuelos cancelados y miles de pasajeros varados en el aeropuerto. Es dinero que no entra, negocios que cierran y gente sin poder llegar a donde necesita.
Pero hay algo que duele más. El sector avícola está en emergencia: hay 10 millones de huevos represados y 47 millones de aves en riesgo de morir por falta de alimento. Las granjas solo tienen provisiones para tres días. Si el bloqueo no se levanta pronto, Colombia podría enfrentar una tragedia sanitaria y un desabastecimiento de huevos y pollo que afectaría a todo el país.
La raíz del conflicto es clara: los campesinos rechazaban la actualización del avalúo catastral rural que disparó el impuesto predial. En algunas zonas, los impuestos subieron hasta 1.000 por ciento. Los manifestantes exigen la derogación de la Resolución 2057 del IGAC y han puesto una condición para abrir las vías: los resultados de una reunión de alto nivel que se llevaría a cabo en Bogotá.
La tensión sigue subiendo en Santander. Los campesinos no se mueven, el Gobierno debe responder, y el reloj corre contra las aves que mueren de hambre en las granjas.
Fuente original: Minuto30