Santa Marta será la sede de la primera cumbre mundial contra los combustibles fósiles en 2026

Santa Marta albergará en abril de 2026 la primera conferencia mundial dedicada exclusivamente a eliminar progresivamente los combustibles fósiles, organizada por Colombia y los Países Bajos. El evento reunirá a unos 50 países, incluyendo grandes productores como Australia, Canadá, Noruega, México y Brasil. Aunque potencias como Estados Unidos, China y Arabia Saudita no asistirán, los participantes representan una quinta parte de la producción global de hidrocarburos y casi un tercio del consumo mundial.
Santa Marta está a punto de convertirse en escenario de un momento histórico. Entre el 28 y 29 de abril de 2026, la capital del Magdalena acogerá la primera conferencia mundial que se enfocará exclusivamente en la eliminación progresiva de los combustibles fósiles. Un evento de esta magnitud no es cosa menor: Colombia y los Países Bajos lo están organizando como un espacio donde hablar claramente de algo que hasta ahora ha sido casi un tabú en las negociaciones internacionales.
A la cumbre asistirán aproximadamente 50 países, entre los que figuran grandes productores petroleros y de carbón como Australia, Canadá, Noruega, México, Brasil, Turquía y Vietnam. Es significativo que se reúnan en una misma mesa naciones tan diferentes, desde economías que dependen fuertemente del petróleo hasta otras que están haciendo la transición hacia energías limpias. La ministra de Ambiente de Colombia, Irene Vélez, explicó que el objetivo es crear un "espacio honesto" para debatir algo que ha quedado estancado en las conversaciones de la ONU.
El timing del evento no es casualidad. El mundo enfrenta una crisis energética global alimentada por conflictos geopolíticos y el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. En medio de esta turbulencia, la cumbre toma relevancia como un intento de encontrar soluciones reales al cambio climático.
Es cierto que algunas potencias no estarán presentes. Estados Unidos, China, Arabia Saudita y Rusia no confirmaron asistencia. Pero aquí está lo interesante: los países que sí irán representan una quinta parte de la producción global de combustibles fósiles y casi un tercio del consumo mundial. No son números menores.
Científicos y activistas climáticos, como Bill Hare de Climate Analytics, tienen los ojos puestos en Santa Marta. Mientras el planeta invierte el doble en energías renovables que hace algunos años, las emisiones de CO2 batieron nuevos récords en 2025. Eso quiere decir que las promesas sobre papel no están traduciendo en cambios reales. La esperanza es que en Santa Marta los países participantes lancen una coalición concreta con una hoja de ruta clara, cuyos compromisos serán presentados en la próxima COP30 que se realizará en Brasil. De momento, es el momento para pasar de las palabras a los hechos.
Fuente original: La Guajira Noticias
