Santa Marta se prepara para enfrentar sequía extrema por llegada de El Niño en el segundo semestre
Santa Marta enfrenta una situación crítica de sequía que se espera se intensifique hacia el segundo semestre de 2026 con la llegada del Fenómeno de El Niño. El IDEAM y el Ministerio de Vivienda advierten sobre reducción de lluvias y disminución en los caudales de los ríos que abastecen la ciudad. Las autoridades monitorean constantemente los niveles de captación en los ríos Piedra, Manzanares y Gaira para prevenir desabastecimiento de agua en sectores vulnerables.
La ciudad de Santa Marta ya siente el peso de una sequía que amenaza con agravarse en los próximos meses. Las lluvias han disminuido notablemente y los principales ríos que alimentan el acueducto muestran caudales más bajos de lo normal, lo que ha encendido las alarmas en las autoridades locales y ambientales sobre un posible desabastecimiento de agua en distintos sectores de la ciudad durante los meses venideros.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y el Ministerio de Vivienda ya han emitido alertas que advierten sobre la alta probabilidad de que en el segundo semestre de 2026 llegue el Fenómeno de El Niño, trayendo consigo una reducción drástica de las lluvias, temperaturas más altas y, lo más preocupante, una disminución significativa en los caudales de los ríos. Los datos ya muestran una reducción importante en el volumen de agua que llega a las plantas de tratamiento ubicadas en Santa Marta, una señal inequívoca de lo que podría venir.
Ante esta situación, las autoridades mantienen un monitoreo constante de los niveles en los ríos Piedra, Manzanares y Gaira, considerados las arterias vitales del suministro de agua para miles de hogares en la ciudad. Estos tres ríos son fundamentales para que el sistema de acueducto funcione y abastezca a la población samaria, por lo que cualquier disminución en sus caudales representa una amenaza directa para el acceso al agua potable.
Los expertos explican que El Niño típicamente provoca períodos prolongados de sequía, aumenta la demanda de agua y ejerce una presión tremenda sobre la infraestructura de distribución. Para una ciudad como Santa Marta, que históricamente ha enfrentado dificultades en el acceso al agua, esto representa un desafío especialmente grave. La preocupación es aún mayor considerando que muchos sectores ya sufren problemas recurrentes de desabastecimiento, por lo que una sequía prolongada podría convertir una situación difícil en una crisis humanitaria durante la segunda mitad del año.
Desde las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía a usar el agua de forma racional y responsable. El mensaje es claro: cada gota cuenta. Además, recomiendan a los samarios mantenerse atentos a los reportes oficiales sobre cómo evoluciona la situación climática en la región, porque de ello dependerá qué tan severa sea la crisis que se aproxima.
Fuente original: Santa Marta Al Día

