Santa Marta en alerta: declara calamidad pública por El Niño y amenaza de sequía

La Alcaldía de Santa Marta activó la declaratoria de calamidad pública para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño que azota la región. El Distrito registra temperaturas récord de hasta 37,2 grados centígrados y se proyecta una reducción significativa de las lluvias, lo que amenaza el abastecimiento de agua, incrementa el riesgo de incendios forestales y afecta los cultivos de la zona rural. Con esta medida, la administración podrá coordinar de forma más ágil acciones de respuesta con organismos de socorro y empresas de servicios públicos.
Santa Marta enfrenta una de sus peores crisis climáticas de los últimos años. La Alcaldía decidió declarar calamidad pública ante el avance del fenómeno de El Niño, una medida excepcional que busca acelerar la respuesta de la administración frente a riesgos que ya están golpeando al Distrito. El Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres tomó esta decisión después de revisar reportes técnicos que pintan un panorama preocupante para los próximos meses.
Los números hablan por sí solos. En Santa Marta ya se están registrando temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados, una cifra que supera los promedios históricos para la región. Pero lo que más preocupa es lo que viene: los estudios del Ideam advierten que las lluvias disminuirán significativamente en las cuencas de la Sierra Nevada de Santa Marta, que son justamente las que abastecen de agua a toda la ciudad. Sin esa agua, el Distrito enfrenta una tormenta perfecta de problemas: escasez en el abastecimiento, incremento de incendios forestales y daños graves en los cultivos de las comunidades rurales.
Darío Linero, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático, explicó que la situación se complica aún más porque coinciden varios fenómenos atmosféricos al mismo tiempo. "Actualmente coinciden varios fenómenos atmosféricos, entre ellos la temporada de ciclones y huracanes, lo que incrementa la complejidad de las condiciones meteorológicas en el Distrito", señaló Linero. Esta combinación hace que el panorama climático sea más impredecible y peligroso.
La declaratoria de calamidad pública no es solo un anuncio. Es un instrumento legal que le permite a la administración activar mecanismos especiales para trabajar de forma coordinada con organismos de socorro y con las empresas que prestan servicios públicos. En otras palabras, acelera los trámites burocráticos para que la respuesta sea más rápida cuando llegue la crisis. Para las comunidades rurales, que ya enfrentan estrés hídrico en sus cultivos y plantaciones, esta medida puede significar la diferencia entre adaptarse a tiempo o perder sus cosechas.
Fuente original: Seguimiento

