Santa Marta cierra un proyecto que transformó a 2.500 jóvenes en agentes de cambio social

Santa Marta realizará mañana el cierre de una iniciativa pedagógica que involucrió a más de 2.500 estudiantes, docentes y voluntarios en la construcción de ciudadanía juvenil. El proyecto, impulsado por Scholas Occurrentes y CAF, dejó como legado siete iniciativas ciudadanas enfocadas en conciencia ambiental, 500 murales comunitarios y encuentros intergeneracionales con adultos mayores. La clausura se llevará a cabo en el Teatro de Santa Marta a partir de las 2:00 p.m.
Mañana a las 2:00 p.m., el Teatro de Santa Marta será testigo del cierre de una experiencia que marcó a miles de personas. El acto clausurará el proyecto "Modelo pedagógico para el fomento de la escucha y la participación ciudadana juvenil", una iniciativa que durante meses convirtió a estudiantes, docentes, voluntarios y comunidades en protagonistas de su propio cambio social.
Scholas Occurrentes, en alianza con CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, impulsó este modelo pedagógico que buscaba romper con la idea tradicional del joven como espectador pasivo. El proyecto logró posicionar a más de 2.500 jóvenes como actores reales de transformación. Uno de sus momentos más simbólicos fue el programa Scholas Ciudadanía, desarrollado del 27 de abril al 5 de mayo, que reunió a más de 500 estudiantes de 20 instituciones educativas. Significativamente, fue el primer Ciudadanía realizado después de la muerte del Papa Francisco, quien fuera impulsor de esta pedagogía del encuentro.
Durante el proceso, los jóvenes identificaron la falta de conciencia ambiental como la problemática central de la ciudad. Más que quedarse en la queja, diseñaron siete iniciativas ciudadanas que hoy siguen vivas en escuelas y comunidades. El proyecto dejó huellas visibles en toda Santa Marta. La campaña "500 murales por los 500 años" transformó escuelas y barrios en espacios de expresión colectiva, donde estudiantes, docentes y habitantes pintaron sus historias en muros que antes permanecían anónimos.
Un componente que tocó especialmente fue el encuentro intergeneracional. El proyecto reunió a jóvenes con más de 150 adultos mayores en espacios compartidos de arte, conversación y escucha. Esos encuentros generaron algo inesperado: adultos mayores que volvieron a sentir que tenían futuro, y jóvenes que descubrieron que sus voces podían cambiar realidades concretas.
Detrás de este logro hubo trabajo articulado. La Alcaldía de Santa Marta, la Secretaría de Educación, Universidad del Magdalena, la Diócesis de Santa Marta, docentes y comunidades tejieron una red que permitió que la educación dejara de ser un sistema burocrático para convertirse en un movimiento vivo. El acto de clausura de mañana no será simplemente el cierre de un proyecto, sino la apertura de una forma distinta de entender la ciudadanía en la ciudad.
Fuente original: El Informador


