Santa Marta cierra prueba de buses eléctricos y define próximos pasos en su movilidad
El Distrito de Santa Marta terminó la prueba piloto de buses eléctricos en la ruta Aeropuerto-Bonda, recopilando datos sobre desempeño en condiciones reales de clima caluroso y demanda alta. Los vehículos demostraron una autonomía de 137,5 kilómetros por carga y bajo consumo energético, pero enfrentaron limitaciones operativas en infraestructura de recarga. Ahora inicia la fase de análisis para evaluar la viabilidad económica y técnica de implementar esta tecnología en la flota completa.
Seis meses después de poner a prueba buses eléctricos en sus calles, Santa Marta termina una etapa crucial que permite evaluar si esta tecnología es viable para transformar la movilidad en la ciudad. El Distrito concluyó el piloto impulsado por el SETP Santa Marta bajo la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello, generando información decisiva que ahora se analizará en profundidad para determinar el futuro de los buses en la ciudad.
Durante los meses de evaluación, los vehículos operaron en la ruta Aeropuerto-Bonda enfrentando los retos reales que caracterizan a Santa Marta: temperaturas altas, topografía variada y una demanda constante de pasajeros. Los números del piloto muestran que los buses alcanzaron una autonomía de 137,5 kilómetros por carga y recargaban completamente en 2 horas y 30 minutos. Incluso con capacidad completa, transportando hasta 100 pasajeros, el consumo energético se mantuvo en 0,582 por ciento de batería por kilómetro.
Sin embargo, la realidad operativa dejó en evidencia algunas limitaciones. El bus eléctrico completó solamente dos viajes por carga, mientras que la flota convencional logra cuatro. Esto señala que optimizar la infraestructura de carga es un requisito indispensable si se pretende escalar esta tecnología en toda la ciudad. No es un detalle menor cuando se habla de mantener un servicio continuo que satisfaga las necesidades de miles de samarios a diario.
Con la información consolidada después de seis meses de planeación, pruebas en campo y análisis técnico, el Distrito entra ahora en una fase crítica. El análisis se enfocará en determinar si la viabilidad económica y operativa de una flota eléctrica justifica la inversión y el cambio de infraestructura que requeriría. La iniciativa contó con el apoyo del Ministerio de Transporte y el Departamento Nacional de Planeación, además de aliados del sector privado que fueron clave durante la experiencia.
Fuente original: Santa Marta Al Día
