Santa Marta cierra filas sin colores políticos para impulsar ampliación urgente de su aeropuerto
La Gobernación del Magdalena, la Alcaldía de Santa Marta y los gremios económicos dejaron de lado sus diferencias para presionar conjuntamente al Gobierno Nacional por ajustes urgentes al proyecto de ampliación del aeropuerto. Las autoridades consideran que la obra, tal como está planteada, es insuficiente para las necesidades actuales de turismo y crecimiento de la región. Esta unidad institucional busca evitar que Santa Marta quede rezagada frente a otras ciudades del Caribe que avanzan en infraestructura aeroportuaria.
En un gesto poco común en la política local, Santa Marta logró lo que rara vez ocurre en estos territorios: que autoridades de diferentes orillas institucionales cierren filas alrededor de un objetivo común. La Gobernadora María Margarita Guerra, el Alcalde Carlos Pinedo Cuello y Carlos Jaramillo, a través de la Cámara de Comercio, sellaron un acuerdo sin necesidad de alianzas políticas formales. El propósito es claro: acelerar la ampliación de la pista del aeropuerto internacional y presionar decisiones desde el nivel nacional.
Lo que une a estas autoridades es la convicción de que el proyecto actual requiere ajustes urgentes. No se trata de capricho político, sino de una lectura compartida sobre lo que la ciudad realmente necesita. Consideran que la ampliación, tal como está diseñada, resulta insuficiente frente a la realidad actual del turismo, la economía y el crecimiento urbano que experimenta Santa Marta. Por eso, solicitaron una reunión de alto nivel con la autoridad aeronáutica del país y el Ministerio de Transporte para replantear el alcance de la obra.
Detrás de este movimiento hay una preocupación legítima: que Santa Marta no quede rezagada frente a otras ciudades del Caribe que ya avanzan en infraestructura aeroportuaria. La ampliación de la pista se ve como pieza clave para atraer inversión, aumentar rutas aéreas y fortalecer el desarrollo local. El sector público y privado coinciden en que las decisiones deben tomarse rápido para no frenar el potencial de la región.
Esta inusual unión institucional refleja una presión más organizada y coherente. Ahora, la atención está en la respuesta del Gobierno Nacional y en si esta rara convergencia logra traducirse en avances concretos para una de las obras más esperadas en Santa Marta.
Fuente original: Santa Marta Al Día

