Santa Marta arranca plan piloto nacional de Red de Mujeres Interreligiosas

Santa Marta fue elegida para lanzar el plan piloto nacional de la Red de Mujeres Interreligiosas, una iniciativa que busca unir a lideresas de diferentes credos para trabajar por la paz y la convivencia en los territorios. La Alcaldía, a través de su secretario de Gobierno Camilo George Díaz, respaldó el proyecto destacando que el diálogo articulado es clave para transformar la ciudad. El encuentro reunió a mujeres de organizaciones sociales y entidades públicas con el objetivo común de fortalecer el tejido social desde la diversidad de creencias.
En Santa Marta está naciendo una apuesta que muchos esperaban: un espacio donde mujeres de distintas religiones y creencias se reúnan para hablar de lo que realmente importa: la paz y la convivencia en los barrios. La Alcaldía acaba de dar vida al plan piloto nacional de la Red de Mujeres Interreligiosas, un proyecto que trae consigo la esperanza de que el diálogo puede más que las diferencias.
El encuentro se realizó en la Cámara de Comercio y reunió a lideresas comunitarias, representantes de organizaciones sociales y funcionarios públicos. Todas llegaban con la misma convicción: que unidas pueden hacer cambios reales en sus territorios. Para Camilo George Díaz, secretario de Gobierno y mandatario encargado, este tipo de espacios son fundamentales. "El trabajo articulado es clave para transformar la ciudad", insistió durante su intervención, remarcando la alianza con el Ministerio del Interior y el privilegio de que Santa Marta haya sido elegida como punto de partida para este proyecto a nivel nacional.
Lo interesante es que esta red no solo apunta a lo institucional. El mensaje también fue hacia adentro, reconociendo el rol que juegan las mujeres en la reconstrucción social. Según George Díaz, son muchas veces ellas quienes acompañan a las comunidades en sus momentos más difíciles, quienes sostienen los procesos cuando todo parece oscuro. Por eso la importancia de darles un espacio donde sus voces resuenen sin barreras religiosas.
El plan piloto busca crear una red sólida que permita replicar estas experiencias en otras regiones del país. El diálogo es la herramienta principal, el camino para resolver conflictos y fortalecer el tejido social desde adentro. Desde la administración distrital reiteraron su respaldo a iniciativas como esta, que promueven la inclusión, el respeto por la diversidad y posicionan a las mujeres como motores de cambio en las comunidades. Es un comienzo que Santa Marta necesitaba.
Fuente original: Santa Marta Al Día
