Santa Marta apuesta por buques limpios y se posiciona como puerto verde en el Caribe

El Puerto de Santa Marta recibió tres motonaves equipadas con tecnologías amigables con el ambiente el 27 de abril. Entre ellas destaca el GREEN PIONEER, primer buque mundial impulsado con amoníaco ecológico, y el ECO TRAMONTANE, que reduce emisiones hasta en 50%. Estas llegadas refuerzan la estrategia del terminal samario para consolidarse como referente en sostenibilidad e innovación en el comercio marítimo internacional.
Santa Marta sigue moviendo ficha en materia ambiental. El puerto caribeño acaba de recibir tres embarcaciones equipadas con las últimas tecnologías para reducir la contaminación que genera el transporte marítimo. Estas motonaves llegaron el 27 de abril y representan un salto significativo en la apuesta de la terminal por alinearse con exigencias cada vez más estrictas del comercio global.
En el muelle 3 atracó el ARMADA, un buque de Petrobras vinculado al proyecto Sirius 2, considerado clave para la seguridad energética del país. Construido en 2023 con bandera de Singapur, este barco funciona como un "laboratorio flotante que permite analizar el lecho marino y las condiciones del agua mediante tecnología no invasiva y sistemas robóticos", reduciendo así su huella ambiental.
El muelle 2 recibió al ECO TRAMONTANE, un portacontenedores de 148 metros diseñado para disminuir "hasta en un 50% las emisiones contaminantes". Su operación corre a cargo de baterías de litio, paneles solares y sistemas de recuperación de calor. Además, cuenta con tratamiento especial de agua de lastre para evitar daños a los ecosistemas marinos de la región.
Pero quizá el más llamativo es el GREEN PIONEER, que hace historia como "el primer buque del mundo impulsado con amoníaco ecológico de doble combustible". Esta tecnología es un paso decisivo hacia la descarbonización del transporte marítimo a escala mundial, algo que la industria lleva años persiguiendo.
Estas tres llegadas no son aisladas. Santa Marta ya tiene en operación servicios como el de Seaboard Marine hacia Estados Unidos, que utiliza buques propulsados con gas natural licuado, y las operaciones de CMA CGM, que implementa contenedores refrigerados de bajo consumo energético especialmente en exportaciones agrícolas colombianas.
Con movidas como estas, el Puerto de Santa Marta busca consolidarse como "un terminal de referencia en innovación y sostenibilidad, en línea con las exigencias del comercio internacional y la protección del medio ambiente". Un objetivo ambicioso pero necesario en tiempos donde los compradores internacionales exigen cada vez más garantías sobre cómo llegan los productos colombianos al mercado.
Fuente original: Seguimiento


