Santa Marta al borde de la confrontación: comunidades amenazan con actuar contra piques ilegales
Habitantes de barrios samarios llevan meses soportando carreras clandestinas de motos en la Troncal del Caribe que les han dejado muertos y heridos. Las comunidades dicen que si la Policía no interviene de verdad, ellos mismos tomarán medidas para frenar esta práctica. Los piques ocurren entre las 11 de la noche y las 2 de la madrugada, principalmente los martes y jueves.
Lo que empezó como un problema nocturno en Santa Marta se está convirtiendo en una olla a presión. Durante meses, habitantes de barrios como El Parque, Luz del Mundo, La Lucha y Las Acacias han tenido que lidiar con los peligrosos piques ilegales que se realizan en la Troncal del Caribe. Ahora, con la paciencia agotada, los líderes comunitarios están lanzando una advertencia clara: si las autoridades no actúan de forma decidida, ellos mismos intervendrán para detener esto.
El problema se concentra principalmente los martes y jueves entre las 11 de la noche y las 2 de la madrugada. En un tramo de aproximadamente cuatro kilómetros, entre la glorieta de La Piragua y la entrada al Sena Agropecuario de Gaira, grupos de entre 10 y 15 motociclistas convierten la vía en una pista de velocidad improvisada. Según los residentes, estos conductores alcanzan velocidades cercanas a los 100 kilómetros por hora, obligando a otros usuarios de la carretera a frenar abruptamente o arriesgarse a ser embestidos.
El saldo que han dejado estos piques es lo que más alarma a la comunidad. Los habitantes aseguran que al menos dos personas han muerto y varias más han quedado gravemente heridas. A esto se suman múltiples accidentes de tránsito, especialmente en los retornos cerca del Estadio Sierra Nevada y el sector de Villa Betel. "Esto es desesperante. Muchas personas regresan de sus trabajos durante la noche y deben atravesar esa vía con miedo porque en cualquier momento pueden ser arrolladas", expresó uno de los líderes comunitarios.
Lo que más genera frustración es que, según los denunciantes, la Policía Metropolitana está enterada de lo que sucede pero su respuesta ha sido insuficiente. Explican que las patrullas llegan al lugar, hacen un recorrido breve y se retiran, permitiendo que los piques continúen sin control apenas algunos minutos después. Esta inacción constante ha llevado a que las comunidades se organicen en reuniones para buscar soluciones conjuntas y establecer plazos a las autoridades para que implementen acciones reales y efectivas.
Fuente original: Santa Marta Al Día
