San Pelayo en vilo: grietas y filtraciones amenazan la Boca del Mañe mientras sube el río Sinú

La comunidad de San Pelayo vive en incertidumbre por el deterioro visible en la estructura de la Boca del Mañe, donde aparecen grietas, filtraciones y desprendimientos de material. Aunque las autoridades aseguran que la situación se mantiene estable bajo monitoreo constante, el aumento del nivel del río Sinú agudiza la preocupación de las familias cercanas. Se adelantan trabajos de contención con maquinaria pesada y se evalúan nuevas alternativas técnicas para reducir el riesgo.
En San Pelayo la angustia aumenta día a día. Los videos que circulan mostrando filtraciones, desprendimientos y grietas visibles en la estructura de la Boca del Mañe tienen a la comunidad en alerta máxima, especialmente ahora que el río Sinú ha elevado su nivel. Aunque el deterioro físico es evidente y genera pánico entre los habitantes, las autoridades sostienen que por el momento el punto crítico permanece estable y bajo vigilancia permanente.
Lo que ven los vecinos en la zona es preocupante. Reportan constantemente filtraciones y pérdida de material de la estructura, algo que para muchos es señal inequívoca de un riesgo inminente. Desde la perspectiva técnica, este comportamiento sería considerado "esperado" debido a una falla previa y a la presión constante del agua del río. Esto no quiere decir que ya haya colapsado, pero sí advierte que la estructura podría ceder por secciones.
Lo que realmente domina en la comunidad es la incertidumbre absoluta. El temor a una creciente súbita o a una ruptura mayor de mayor envergadura mantiene a las familias en tensión permanente, sobre todo a quienes viven en sectores cercanos al punto afectado. A esto se suma la información sin confirmar que circula en redes sociales, amplificando la zozobra. Incluso, la Policía ha tenido que intervenir con algunas personas tras difundir mensajes falsos que generaron pánico innecesario.
En el terreno, la maquinaria pesada continúa trabajando en la construcción de un dique que intenta frenar el impacto del agua y estabilizar la zona. Las autoridades han anunciado que reforzarán estas labores con más equipos para acelerar los trabajos de intervención. Una pregunta que repiten constantemente en la comunidad es por qué no se interviene directamente en el punto crítico. La respuesta técnica es clara: actuar manualmente sobre esa falla podría empeorar todo. Existe riesgo real de generar nuevas fracturas en el terreno y acelerar un posible colapso total.
Ante esta situación y con el río en aumento, se solicitó apoyo para evaluar alternativas adicionales que permitan reducir el riesgo. En las próximas horas, una delegación técnica se desplazará al lugar para analizar qué otras medidas se pueden aplicar. Mientras tanto, las autoridades mantienen el llamado a la comunidad: no acercarse a la zona y mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales.
Fuente original: Chicanoticias
