San Pelayo activa plan de emergencia ante deterioro crítico del terraplén en la Boca del Mañe

San Pelayo enfrenta una situación de riesgo desde finales de marzo por la falla en el terraplén de la Boca del Mañe, que se ha agravado con las lluvias y ha puesto en peligro a decenas de familias. El alcalde William Cavadía Hernández convocó un consejo extraordinario de gestión del riesgo para implementar medidas urgentes, entre ellas un tablestacado y restricción de acceso. Las autoridades continúan monitoreando la zona mientras avanzan trabajos de construcción del dique con apoyo de la Gobernación de Córdoba y la UNGRD.
En San Pelayo la preocupación sigue siendo latente. Desde hace varios meses, el terraplén ubicado en la Boca del Mañe presenta una falla que ha ido deteriorándose progresivamente desde finales de marzo, dejando a decenas de familias bajo una amenaza constante. La situación se volvió más crítica cuando las lluvias en el Alto y Medio Sinú elevaron el nivel del río, provocando filtraciones y desprendimientos en la estructura.
Ante la gravedad de la situación, el alcalde William Cavadía Hernández lideró un consejo extraordinario de gestión del riesgo para tomar decisiones inmediatas. Una de las medidas acordadas fue iniciar un tablestacado en conjunto con la comunidad, construido a una distancia prudente de la falla, con el propósito de contener el avance del daño y resguardar a la población sin comprometer aún más la estructura existente.
Paralelamente, continúan avanzando los trabajos de construcción del dique, que se perfila como la principal obra de mitigación del problema. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Gobernación de Córdoba y la UNGRD, entidades que han facilitado la llegada de maquinaria y material necesario para reforzar la zona crítica. Las autoridades también establecieron una restricción de acceso en un radio de 100 metros alrededor del punto afectado, medida preventiva para evitar riesgos adicionales.
En otros frentes, los entes territoriales actuaron contra la difusión de información falsa que generaba pánico en la comunidad, sancionando a una persona responsable. De igual forma, se hizo un llamado a los lancheros que transitan por la zona para que reduzcan la velocidad y minimicen el oleaje que sigue dañando la estructura.
Aunque el nivel del río bajó levemente en los últimos días, las autoridades mantienen un monitoreo constante del terraplén. El mensaje desde San Pelayo es contundente: la emergencia permanece activa y cada acción busca evitar que la situación escale hacia una crisis mayor.
Fuente original: Chicanoticias
