San Andrés visibiliza a sus mujeres pescadoras y apuesta por su salud mental

La Gobernación del Archipiélago identificó más de 15 mujeres pescadoras en una jornada que buscaba reconocer su aporte económico y social. Durante el encuentro se trabajó en temas de autocuidado, protección solar y salud mental. La iniciativa hace parte de las estrategias para fortalecer el sector pesquero y construir comunidades más saludables e inclusivas.
En San Andrés están tomándose en serio el reconocimiento de quiénes realmente trabajan en las aguas del archipiélago. La Gobernación, a través de la Secretaría de Agricultura y Pesca, realizó una jornada de acompañamiento enfocada en las mujeres pescadoras, un sector que históricamente ha sido invisible en los registros institucionales del territorio. En el encuentro lograron identificar a más de 15 mujeres dedicadas a esta labor, un número que refleja una participación significativa que estaba quedando por fuera de los números oficiales.
Lo valioso de esta iniciativa no es solo registrar nombres en una lista. Se trata de reconocer el aporte real que estas mujeres hacen al desarrollo económico y social del Archipiélago. Durante años, su contribución ha pasado desapercibida, a pesar de que son parte fundamental de la cadena pesquera. Ahora, al visibilizarlas, la Gobernación abre la puerta para que políticas públicas y programas de apoyo las incluyan de verdad.
En la jornada también pusieron el foco en algo que afecta directamente la vida de quienes trabajan bajo el sol del Caribe: la salud. Se habló de autocuidado y prevención, especialmente sobre los riesgos de la exposición prolongada a la radiación solar. Pero la conversación fue más allá de la piel. Generaron espacios donde las mujeres pescadoras pudieron reflexionar sobre su salud mental, reconociendo que el cuidado emocional es tan importante como el físico para tener un bienestar integral.
Estas acciones son parte de una estrategia más amplia que adelanta el Archipiélago para fortalecer todo el sector pesquero, no solo desde lo económico sino desde el bienestar de quienes lo conforman. Es un paso hacia comunidades más saludables, más inclusivas y donde las mujeres dejan de ser invisibles.
Fuente original: San Andrés Hoy