San Andrés intensifica campaña contra el ruido excesivo en zonas residenciales

Las autoridades de San Andrés realizaron recorridos en varios sectores para frenar el uso de equipos de sonido de alto volumen durante la noche. A través de diálogos directos, invitaron a los responsables a reflexionar sobre el impacto del ruido en poblaciones vulnerables. Estas acciones se enmarcan en el trabajo del recién reactivado Comité Civil de Convivencia, que busca mejorar la calidad de vida en la isla.
En San Andrés se intensifica la lucha por recuperar la tranquilidad en las noches. La Secretaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana, trabajando de la mano con la Policía Nacional, realizó recorridos por distintos sectores de la isla donde detectaron que muchas personas continúan usando equipos de sonido a volúmenes muy altos en zonas donde viven familias. Lo que llama la atención es que las autoridades no llegaron con citaciones o multas, sino con intención de conversar.
Durante estos recorridos, los uniformados se sentaron a hablar directamente con quienes estaban usando los equipos para invitarlos a pensar en las consecuencias del ruido desmedido. Enfatizaron cómo el exceso de sonido, especialmente durante la noche, afecta a grupos que ya son vulnerables: niños pequeños que necesitan dormir bien, adultos mayores con problemas de salud y personas enfermas que requieren descanso en sus casas. El mensaje fue claro pero sin agresividad: moderen el volumen y no extiendan estas actividades hasta altas horas.
Desde la administración municipal subrayan que estas acciones responden al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana y forman parte de una estrategia más amplia que incluye el Comité Civil de Convivencia. Este comité, reactivado hace apenas dos meses, reúne a instituciones clave como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y la Policía Nacional, actuando como un mecanismo para resolver conflictos de manera pacífica.
El comité ha concentrado su trabajo en varios frentes: controlar el ruido en la isla, organizar mejor el espacio público y trabajar en las zonas más críticas del archipiélago. Según las autoridades, esta articulación entre entidades tiene un objetivo más profundo: mejorar la calidad de vida de los sanandresanos fomentando el respeto entre vecinos y construyendo una cultura de convivencia donde todos puedan vivir con dignidad.
Fuente original: El Isleño

