San Andrés busca ser "frontera viva" del Caribe con integración real y beneficios para sus habitantes

El Gobierno presentó una nueva visión para San Andrés como territorio estratégico del Gran Caribe, enfocada en desarrollo económico, integración regional y participación comunitaria. Sin embargo, líderes raizales advirtieron que las políticas no han generado resultados concretos en comercio e intercambio. El encuentro evidenció la brecha entre los planes institucionales y las expectativas reales de beneficios para los isleños.
San Andrés quiere dejar de ser solo un punto en el mapa del Caribe para convertirse en un territorio donde sus habitantes realmente sientan los beneficios de la integración regional. Esa fue la idea central de una conferencia liderada por José Sánchez, director para el Desarrollo y la Integración Fronteriza de la Cancillería de Colombia, quien presentó una política renovada para transformar las regiones fronterizas en motores de crecimiento económico.
El planteamiento suena ambicioso. Incluye reducir brechas sociales, fortalecer infraestructura, abrir puertas para el intercambio comercial con países vecinos y garantizar mejores condiciones de vida en el archipiélago. También enfatiza en que las autoridades locales, organizaciones y comunidades tengan voz activa en las decisiones que afecten a San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La seguridad y la soberanía también están en la agenda, con planes para mayor presencia institucional.
Lo que pasó después fue lo más importante. Cuando representantes de la comunidad raizal tomaron la palabra, el tono cambió. Expresaron su preocupación clara: a pesar de tanto discurso sobre integración regional, los habitantes de las islas no ven resultados concretos. En particular, señalaron que el intercambio comercial sigue sin materializarse en beneficios reales para sus economías locales.
Los líderes fueron directo al punto: quieren oportunidades tangibles, no promesas sobre el papel. Hablan de acceso efectivo a mercados, fortalecimiento de actividades productivas propias de San Andrés, empleo para su gente. El encuentro quedó ahí, con las ambiciones del Gobierno de un lado y las inquietudes reales de la comunidad del otro, evidenciando que todavía hay un camino largo por recorrer para que San Andrés pase de ser un punto estratégico a ser un territorio donde sus propios habitantes prosperen.
Fuente original: El Isleño

