Salud rural en Colombia empeora: barreras de acceso crecen a pesar de más afiliados

Aunque más personas se afilian al sistema de salud en zonas rurales, las barreras para acceder realmente a los servicios médicos aumentaron, según datos del DANE. La defensora del Pueblo alertó que el acceso a la salud rural "no solo no ha mejorado, sino que se ha reducido". El Gobierno de Petro prometió fortalecer la salud rural como prioridad, pero el tiempo se agota sin resultados visibles en el terreno.
Cuando Gustavo Petro llegó a la presidencia, tenía un objetivo claro: acabar con las desigualdades que enfrenta el campo colombiano para acceder a servicios de salud. Eso estaba ahí, en su Plan Nacional de Desarrollo y en sus discursos. Pero los números que acaban de salir cuentan una historia diferente.
Los datos más recientes muestran un contraste incómodo: mientras que el número de personas afiliadas al sistema de salud rural creció, las barreras para acceder realmente a esos servicios también aumentaron. Iris Marín Ortiz, defensora del Pueblo, fue directo al punto: "En salud, aunque sigue mejorando la cobertura de aseguramiento (afiliación), suben las barreras de acceso a servicios, pero no en cabeceras, sino en centros poblados y rural disperso en 0,6 puntos. Es decir, el acceso a salud rural no solo no ha mejorado, sino que se ha reducido". Lo paradójico es que estar afiliado no significa poder llegar al médico cuando lo necesita.
El problema es conocido pero sigue sin solución: las veredas quedan lejos de los hospitales, los caminos son casi imposibles de transitar en invierno, y en algunas regiones el conflicto armado hace peligroso viajar. Hay gente que simplemente no puede desplazarse, sin importar cuánta plata tenga en su afiliación. El Plan Nacional de Desarrollo prometía "fortalecer la red hospitalaria en las zonas más apartadas", pero con apenas cuatro meses restantes de Gobierno, la realidad en el terreno sigue siendo otra.
Recientemente, el presidente compartió un video mostrando cómo llegan medicinas y equipos médicos a zonas rurales por trochas. La imagen generó polémica: no es lo mismo llevar implementos por caminos complicados que construir infraestructura de salud digna en el territorio. Es una solución temporal que no toca el problema de fondo.
El balance del Gobierno tiene luces y sombras. El analfabetismo bajó, el desempleo de larga duración se redujo, y la pobreza dimensional mejoró. Pero la inasistencia escolar subió en el campo, el trabajo infantil creció, y ahora estas barreras de acceso a la salud rural siguen aumentando. No son números menores: son personas que siguen esperando que la promesa de igualdad llegue a sus veredas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

