Sahagún construirá cinco nuevas estructuras para desbloquear sus caminos rurales en invierno

Sahagún adjudicó la construcción de cinco Box Culvert (estructuras de drenaje) en zonas rurales históricamente afectadas por lluvias. El proyecto beneficiará a miles de campesinos que enfrentan bloqueos viales durante el invierno, especialmente en los corredores de Morrocoy–La Padilla, La Culebra, Pisaflores y Trementino Medio. Las obras buscan mejorar la comercialización agrícola y la conectividad entre el campo y el casco urbano.
En Sahagún por fin se concretó lo que miles de campesinos llevan años esperando. Ya está adjudicada la construcción de cinco Box Culvert (estructuras de drenaje que facilitan el paso bajo carreteras) estratégicamente ubicadas en las veredas más afectadas por las lluvias. Se trata de una apuesta seria para desbloquear la zona rural del municipio, que durante décadas ha sufrido los efectos del invierno en sus caminos.
Las dificultades son reales y concretas. Cuando llegan las temporadas de lluvia, los caminos rurales se convierten en obstáculos para las familias campesinas. Corrientes de agua crecidas, pasos inseguros y caminos intransitables hacen casi imposible sacar las cosechas, acceder a servicios básicos o simplemente desplazarse hacia el pueblo. Todo eso ha limitado el desarrollo económico de estas comunidades que viven del campo.
Las cinco estructuras estarán distribuidas en puntos clave: Morrocoy–La Padilla, La Culebra, Pisaflores y Trementino Medio, donde se construirán dos de ellas. No es casualidad la selección de estos sectores. Son precisamente los lugares donde la lluvia ha causado más estragos en la movilidad veredal.
Lo que está en juego va más allá de arreglar vías. Los campesinos esperan que estas obras permitan transportar sus productos sin perder la cosecha, que los niños lleguen a la escuela sin riesgo, que las motocicletas de los trabajadores no queden atrapadas en el lodo. Es decir, que el campo sahagunense finalmente pueda conectarse sin sobresaltos con el casco urbano.
Con la adjudicación ya definida, ahora todo depende del inicio de las obras. Para los habitantes rurales, cada día de espera es otro día en el que la lluvia les sigue cerrando los caminos. Pero esta vez hay una promesa tangible: que pronto esos Box Culvert les devuelvan la movilidad que les han negado durante tanto tiempo.
Fuente original: Chicanoticias
