Rusia bombardea Ucrania dejando cinco muertos mientras Zelenski negocia en Estambul

Una nueva oleada de ataques rusos contra Ucrania dejó al menos cinco muertos y 30 heridos el sábado, con bombardeos concentrados en Nikopol y Sumy. En paralelo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski se reunió en Estambul con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan en medio de esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto. Rusia reportó que derribó 85 drones ucranianos durante la misma noche, mientras continúa el intercambio de ataques entre ambas naciones.
La guerra en Ucrania mantiene su ritmo de violencia sin tregua. El sábado 4 de abril, los ataques aéreos rusos dejaron al menos cinco muertos y 30 personas heridas en territorio ucraniano, según las autoridades locales. La Fiscalía General de Ucrania no dudó en calificar los bombardeos como "un nuevo crimen de guerra cometido por la Federación de Rusia". Durante esa noche, Rusia lanzó aproximadamente 286 drones contra el país, de los cuales la Fuerza Aérea ucraniana logró derribar al menos 260.
Las ciudades de Nikopol y Sumy fueron blanco de los ataques más intensos. En Nikopol, ubicada en la región de Dnipropetrovsk, murieron tres mujeres y dos hombres, mientras que una adolescente de 14 años resultó herida. Los bombardeos dañaron puestos de mercado y establecimientos comerciales. En Sumy, cercana a la frontera con Rusia, hubo 11 personas heridas, incluyendo a un joven de 15 años, y los ataques afectaron zonas residenciales, vehículos y servicios públicos. En Kiev, un dron causó un incendio en el primer piso de un edificio de tres plantas destinado a oficinas y almacenes, pero sin dejar víctimas.
Mientras los bombardeos azotaban ciudades ucranianas, el presidente Volodímir Zelenski realizaba una visita sorpresa a Estambul para reunirse con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. A través de sus redes sociales, Zelenski señaló: "He llegado a Estambul, donde tengo previstos importantes encuentros. Se han preparado conversaciones sustanciales con el presidente turco". El mandatario agregó: "Trabajamos para reforzar nuestra relación y conseguir una verdadera protección de la vida de la gente, hacer avanzar la estabilidad y garantizar la seguridad en nuestra Europa, así como en Medio Oriente. Los esfuerzos conjuntos siempre dan los mejores resultados". La presidencia turca confirmó que se trata de una visita de trabajo enfocada en "la búsqueda de una solución duradera de la guerra" y que usaría "el proceso de Estambul como base para un alto el fuego".
Por su parte, las autoridades rusas también reportaron ataques ucranianos esa noche. Según el gobernador de la región de Rostov, Yuri Sliussar, un bombardeo ucraniano dejó una persona muerta y cuatro heridas, mientras que un misil impactó un centro comercial en Taganrog provocando un incendio. Además, un dron golpeó un buque de carga en el mar de Azov. En la región de Samara, una persona resultó herida por los ataques. El ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado 85 drones ucranianos sobre nueve regiones rusas, Crimea y el mar Negro.
La reunión en Estambul ocurría apenas un día después de que Erdogan se comunicara con el presidente ruso Vladímir Putin. Según el Kremlin, ambos mandatarios conversaron sobre la escalada militar en el Golfo Pérsico y reconocieron que la intensidad de los combates genera "graves consecuencias negativas no solo a nivel regional, sino también global, incluyendo los sectores de energía, comercio y logística". El comunicado del Kremlin indica que Putin agradeció a Erdogan "su constante disposición a acoger nuevas rondas de negociaciones", reflejando el papel que Turquía intenta jugar como mediadora entre Kiev y Moscú. Esta es la primera visita de Zelenski a Estambul desde noviembre pasado, lo que subraya la importancia que ambos lados otorgan a la diplomacia turca en medio de una guerra que continúa cobrando vidas civiles.
Fuente original: France 24 - Europa



