Robo deja sin herramientas a colegio en El Molino; denuncian inseguridad recurrente
Delincuentes ingresaron a través del techo de un taller educativo en El Molino y se llevaron herramientas y equipos por valor superior a 12 millones de pesos. El hallazgo se hizo el martes cuando llegó el docente responsable del área. El rector advierte que no es el primer robo que sufre la institución y la comunidad exige refuerzos en seguridad.
La inseguridad volvió a golpear a una institución educativa de El Molino. Esta vez, los delincuentes pusieron la mira en el área de talleres, donde robaron herramientas y equipos que los estudiantes utilizan para su formación. El hurto fue descubierto el martes cuando el docente a cargo llegó junto a los alumnos y notó algo fuera de lo común: un boquete abierto en el techo, con varias láminas de eternit removidas. Ese era el rastro que dejaron los responsables del robo al colarse por la madrugada.
Los directivos no tardaron en contactar a la Policía. Cuando la patrulla inspeccionó el lugar, quedó claro el alcance del hurto: desapareció una carretilla de construcción, un compresor con su manguera y varias herramientas de trabajo. El rector Vladimir Flórez confirmó que los daños preliminares superarían los 12 millones de pesos, una cifra que duele en cualquier institución educativa, pero que es especialmente grave en colegios que luchan por mantener sus programas pedagógicos.
Lo que más preocupa a la comunidad educativa es que este no es un hecho aislado. El rector recordó que apenas hace unos meses delincuentes se robaron ocho conejos que la Gobernación de La Guajira había donado para proyectos pedagógicos. Después, desapareció un acordeón de la sala de música. Es un patrón que refleja una vulnerabilidad constante del plantel.
Frente a esta situación, los estudiantes, docentes y padres de familia han elevado un llamado urgente a las autoridades: necesitan que avance la construcción del cerramiento perimetral que proteja la institución. Sin barreras físicas adecuadas, el colegio seguirá siendo un blanco fácil para la delincuencia.
Fuente original: Diario del Norte

