Riohacha recupera transporte público tras 20 años sin servicio organizado

Riohacha vuelve a tener transporte público urbano después de más de dos décadas sin este servicio. La empresa TransPadilla invirtió 10 buses que operan en 2 rutas conectando 70 barrios de la ciudad con tarifas desde tres mil pesos. El alcalde Genaro Redondo Choles y la iniciativa privada lograron reactivar un servicio que dinamizará la economía local y mejorará la movilidad de miles de ciudadanos.
Después de esperar más de veinte años, los ciudadanos de Riohacha finalmente cuentan nuevamente con un transporte público urbano organizado. Durante décadas, miles de personas enfrentaron dificultades para movilizarse sin contar con un sistema seguro y eficiente que ordenara los desplazamientos en la capital guajira. Hoy esa realidad cambió gracias a la alianza entre la administración local y la empresa privada.
TransPadilla fue la empresa que asumió el ciento por ciento de la inversión inicial, poniendo en funcionamiento diez buses distribuidos en dos rutas estratégicas que conectan desde la periferia hasta el centro de la ciudad. Con esto logran alcanzar aproximadamente setenta barrios, especialmente aquellos sectores olvidados históricamente en materia de movilidad urbana. Es un paso importante que refleja la confianza del sector privado en el crecimiento del distrito.
El nuevo sistema de transporte promete ser incluyente. Busca garantizar accesibilidad y seguridad para adultos mayores, personas en condición de discapacidad, estudiantes, mujeres embarazadas y la ciudadanía en general. Las tarifas comienzan desde tres mil pesos, lo que lo hace asequible para familias de recursos limitados. El horario operativo entre las seis de la mañana y las ocho de la noche cubre adecuadamente los tiempos de trabajo, estudio y comercio que mueven a la ciudad.
Es justo reconocer el liderazgo del alcalde Genaro Redondo Choles, quien entendió que una ciudad sin transporte público organizado pierde competitividad y oportunidades de desarrollo. Durante años esto parecía imposible de recuperar, pero su administración logró concretarlo.
Más allá de beneficiar directamente a quienes se transportan, esta iniciativa genera empleo formal. Conductores, mecánicos, talleres de mantenimiento, lavado de vehículos y servicios complementarios son nuevas fuentes de trabajo para la región. En un contexto donde el desempleo y la informalidad siguen siendo grandes desafíos en La Guajira, cada empleo representa esperanza y estabilidad para familias riohacheras.
El transporte organizado también reduce el caos vehicular y ofrece una alternativa segura frente a medios informales que operan sin controles adecuados. Ciudades como Bogotá, Medellín y Cali cuentan con sistemas de transporte urbano consolidados desde hace décadas. Riohacha necesitaba dar este paso para modernizarse y prepararse ante el crecimiento poblacional.
El éxito de este servicio dependerá de mantenerlo, fortalecerlo y expandirlo gradualmente hacia otros sectores. Requiere el compromiso constante de autoridades, de la empresa operadora y, fundamental, del apoyo ciudadano. Después de dos décadas, Riohacha abre una nueva etapa donde el transporte público deja de ser una necesidad insatisfecha para convertirse en símbolo de desarrollo y progreso colectivo.
Fuente original: Guajira News

