Riohacha crece en habitantes pero no en productividad: el dilema de una capital sin motor económico

Riohacha ha recuperado empleos perdidos en la pandemia, pero sigue atrapada en una economía de baja productividad basada en comercio informal y empleo público. La ciudad funciona más como centro administrativo que como motor económico capaz de dinamizar toda La Guajira. Sin una transformación hacia sectores de mayor valor agregado, la región completa pierde capacidad de atraer inversión y talento.
Riohacha tiene un problema que los números no terminan de revelar. Sí, según datos del DANE, la capital guajira ha recuperado buena parte del empleo que desapareció durante la pandemia. Sí, su población ocupada creció. Pero debajo de esas cifras positivas se esconde algo más inquietante: una ciudad que sobrevive pero no prospera, que crece pero no escala.
Durante años hemos visto a Riohacha expandirse: más barrios, más gente, más movimiento en las calles. El problema es que ese crecimiento físico no se ha traducido en una verdadera transformación económica. Hoy funciona principalmente como un centro de trámites y decisiones administrativas, no como una ciudad que produce, que organiza, que conecta. Y eso es un lastre que pesa sobre toda La Guajira. Una región sin una capital funcional está condenada a operar fragmentada, sin escala, sin integración real.
Las actividades que generan más empleo en Riohacha siguen siendo las mismas de siempre: comercio, administración pública y servicios básicos. Mientras tanto, sectores con mayor valor agregado como servicios profesionales, logística, tecnología y servicios empresariales ocupan un espacio marginal en la economía local. Es una economía que crece, pero que no compite. Y el problema no es solo la cantidad de desempleo, que sigue siendo alta comparado con otras capitales. El verdadero nudo está en la calidad del empleo que se genera.
Lo que le falta a Riohacha es capacidad para generar sectores sofisticados que retengan talento, atraigan inversión seria y construyan verdaderas cadenas productivas. Hoy la ciudad no organiza eficientemente la agricultura guajira ni la conecta con mercados. No se ha consolidado como centro logístico del departamento. No ha sabido convertirse en una plataforma competitiva de servicios para el sector minero y energético, que es justamente donde ocurre gran parte de la transformación económica regional. Cuando eso no pasa, todo lo demás se resiente: el turismo no despega como podría, los productos agroindustriales quedan en manos de intermediarios, la inversión que llega no siempre se queda generando riqueza en el territorio.
Lo más preocupante no es tener este diagnóstico. Lo inquietante es que hace años lo conocemos y seguimos discutiendo a Riohacha en términos de obras aisladas y proyectos puntuales. El verdadero desafío es construir una visión integral de ciudad. Una capital moderna no se mide por la cantidad de habitantes que tiene ni por cuántos proyectos públicos ejecuta. Se mide por su capacidad de generar productividad, de conectar sectores, de facilitar servicios y de ordenar el desarrollo regional.
Riohacha tiene potencial latente. Podría convertirse simultáneamente en tres cosas: un hub logístico y de servicios para el Caribe aprovechando su posición geográfica, la puerta de entrada turística de La Guajira con una oferta urbana que articule cultura, mar, desierto y sierra, y un centro de servicios profesionales para la minería, energía y turismo. Pero para que eso suceda, la ciudad necesita un cambio fundamental: dejar de pensarse únicamente desde la administración pública y empezar a pensarse desde la productividad. Requiere transformación en planeación urbana, movilidad, conectividad digital, formación de talento y competitividad empresarial.
Las ciudades son quienes finalmente organizan el desarrollo de las regiones. Cuando una capital no asume ese rol, el departamento completo termina funcionando sin brújula. Riohacha lleva demasiado tiempo siendo la ciudad que La Guajira tiene, cuando debería ser la ciudad que La Guajira necesita. Ese es el debate verdadero que esta capital merece tener.
Fuente original: Guajira News



