Riko Swing regresa: la orquesta que puso a Dibulla en el mapa musical

La Orquesta Riko Swing de Dibulla es mucho más que una banda musical: es una verdadera escuela que ha formado a decenas de artistas locales durante tres décadas. Nacida en 1987 como iniciativa comunitaria, la agrupación ha trascendido las fronteras del municipio guajiro para presentarse en varios departamentos y hasta en Venezuela. Hoy sigue siendo referente de educación musical en la región, semillero de talentos que después se lanzan como solistas o forman sus propios grupos.
En Dibulla existe una institución que va mucho más allá de subirse a un escenario y tocar instrumentos. La Orquesta Riko Swing es una verdadera academia musical que durante décadas ha moldeado el talento local, combinando presentaciones artísticas con un proceso serio de formación musical que desarrolla en los jóvenes no solo habilidades técnicas, sino también crecimiento emocional, social y expresivo.
La historia de esta agrupación se remonta a 1987, cuando a través de Colcultura se entregaron instrumentos musicales a una organización comunitaria de Dibulla. La iniciativa llegó con el maestro Carlos Espeleta Fince, quien conformó la banda musical del municipio. Su primer acto público fue el 12 de octubre de 1988, animando las fiestas patronales de la Virgen del Pilar. Aunque el camino inicial fue difícil, con incomprensiones de algunos sectores e incluso negativas de permisos por parte del colegio Nuestra Señora del Pilar, la iniciativa resistió y evolucionó.
Para 1992, el SENA retomó el proyecto bajo la dirección del maestro Mario Correa Henríquez, convocando 120 aspirantes de los cuales se seleccionaron los más destacados. En esa generación estaba Abel Pimienta Redondo, quien con el tiempo se convertiría en el director de la agrupación. Gracias al desempeño de la banda juvenil de Dibulla, el departamento de la Guajira fue representado en CORBANDAS, el concurso nacional de bandas en Paipa, Boyacá. El reconocimiento llegó pronto: el periódico El Heraldo de Barranquilla publicó un titular que decía "Banda de Dibulla La Guajira, Volando Alto, revelación y modelo musical para los jóvenes costeños".
Abel Pimienta no se quedó quieto. Buscó nuevos espacios y llevó la agrupación a competencias en Riohacha, Cartagena y hasta Bogotá bajo el nombre de Dibulla Banda Show. En 1997 decidió tomar las riendas definitivamente y creó la Organización Musical Riko Swing. Ese mismo año, un proyecto de fortalecimiento institucional fue aprobado por el fondo mixto para la promoción de la cultura y las artes de la Guajira, dotando a la orquesta de instrumentos y recursos técnicos. La administración municipal, bajo la alcaldía de Edmundo Cerchar Bueno, promovió un trabajo discográfico para grabar el himno de Dibulla y otras melodías de compositores locales.
Lo que comenzó como una banda escolar se transformó en un fenómeno regional. Riko Swing se presentó en festivales de orquesta en Barranquilla, municipios de la Guajira, Atlántico, Boyacá, Cesar, Huila, Bogotá, Cartagena, y atravesó fronteras tocando en el carnaval de la Chinita en Venezuela y en los carnavales de Guarenas.
Pero quizás el mayor logro de Riko Swing no está en los premios ni en los escenarios visitados. Durante años ha funcionado como universidad musical y escuela de formación artística para intérpretes que hoy tienen sus propias trayectorias. De sus filas salieron músicos como Carlos Roca con su agrupación Son Milenio, los cantantes Alejandro Mena Rivadeneira, Alean Ceballos Barros y Jaider Lope Sierra Povea. La orquesta también ha grabado temas como "El Baile de Riko Swing" de Nairulis Móvil y "La que ta Buena" y "El Goce recochón" de William Espejo. Riko Swing sigue siendo lo que siempre fue: el corazón musical de Dibulla.
Fuente original: Guajira News



