Retiran al general Rodríguez de las Fuerzas Militares días después de denunciar carnetización de campesinos

El general Erick Rodríguez, subjefe de Operaciones Conjuntas, fue retirado de las Fuerzas Militares por orden presidencial poco después de alertar sobre el control que ejercen las disidencias de las Farc en zonas rurales, incluida la carnetización obligatoria de electores. El Ministerio de Defensa niega que el retiro sea represalia y lo justifica por necesidades del servicio. En su despedida, Rodríguez expresó su gratitud por más de 35 años de carrera militar.
El general Erick Rodríguez dejó las Fuerzas Militares esta semana tras una orden presidencial firmada por Gustavo Petro. Su salida llegó apenas días después de que hiciera públicas alertas sobre cómo las disidencias de las Farc controlan territorios en el sur del país, particularmente en Caquetá, donde estarían obligando a campesinos a portar carnés de identificación y ejerciendo presiones sobre líderes comunitarios. Rodríguez, quien se desempeñaba como subjefe de Operaciones Conjuntas del Comando General, tenía en su cargo precisamente el monitoreo de amenazas al orden público y la seguridad de civiles en zonas de conflicto.
En sus advertencias, el oficial reportó que la estructura armada comandada por alias Calarcá estaría cobrando recursos económicos para organizar mesas de votación ilegales, además de forzar desplazamientos y usar población civil como escudo en operaciones militares. Estos reportes hacían parte de sus funciones regulares de inteligencia, lo que explica el cuestionamiento sobre el momento del retiro. La coincidencia ha generado debate sobre si la decisión del Gobierno constituye una respuesta a sus denuncias, aunque el Ministerio de Defensa lo niega rotundamente.
Poco después de conocer su salida, Rodríguez envió un mensaje a los generales y almirantes de la institución, reproducido por Caracol Radio, donde se despidió con nostalgia de su larga carrera. "Acabo de ser notificado de mi retiro del servicio activo y es necesario compartir con todos ustedes mis pensamientos", comenzó. El militar subrayó haber entrado a filas a los 16 años y haber dedicado más de 35 años al uniforme. "Estoy agradecido con el todo poderoso por haberme permitido servir al país desde mi amada institución por más de 35 años y haber vestido el uniforme de los héroes de la patria desde los diez y seis años de edad", escribió.
En su comunicado, Rodríguez reflexionó sobre su trayectoria en diferentes regiones y reconoció que su camino estuvo guiado por "la rectitud y el servicio". Expresó que "Agradezco por cada día vivido junto a los soldados, cada territorio conocido y cada situación enfrentada en todos mis años de soldado. Todos ellos me han llenado de enseñanzas, experiencia, buenos recuerdos e inmensa satisfacción" y añadió que "SIN DUDA ALGUNA, si tuviera la oportunidad de retroceder 39 años en el tiempo volvería a escoger recorrer el camino de los soldados de Colombia". Sin embargo, reconoció que quedan asuntos sin resolver: "Solo lamento que el tiempo es finito y corre muy rápido para poder hacer más cosas para hacer de nuestra nación una más próspera, segura y estable, hacer de nuestro ejército uno más profesional y fuerte".
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fue enfático en descartar que el retiro sea una represalia por las denuncias. A través de redes sociales, manifestó que "Denunciar delitos, amenazas o cualquier afectación a la seguridad de los colombianos no solo es un derecho, sino un deber constitucional de los integrantes de la Fuerza Pública". El funcionario insistió en que "Las decisiones relacionadas con nombramientos, traslados o retiros responden exclusivamente a necesidades del servicio y a criterios propios de la administración del personal. Bajo ninguna circunstancia constituyen represalias por el cumplimiento de las funciones constitucionales y legales, incluida la obligación de denunciar conductas que afecten la seguridad, el orden público o la integridad institucional".
Con la salida de Rodríguez termina una trayectoria de más de tres décadas en la institución castrense, dejando abierta la discusión sobre cómo se está abordando la seguridad en regiones donde grupos armados ilegales han documentado presiones sistemáticas sobre poblaciones civiles y procesos electorales.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


