Registraduría abre las puertas: auditorías públicas al software electoral antes de presidenciales

La Registraduría Nacional del Estado Civil está ejecutando auditorías tecnológicas completas para garantizar transparencia en los comicios presidenciales de 2026. Los sistemas de preconteo, escrutinio y gestión de jurados estarán abiertos al escrutinio de expertos internacionales, auditores de partidos políticos y entes de control del Estado. Aunque el software será examinado minuciosamente, el sistema electoral colombiano sigue siendo fundamentalmente manual: el conteo real se hace con papeletas físicas en las urnas.
A pocas semanas del cierre de la campaña presidencial de 2026, la Registraduría Nacional del Estado Civil intensifica sus esfuerzos por garantizar que los colombianos confíen en los resultados electorales. El plan de auditorías tecnológicas que acaba de abrir busca acabar con la desinformación, certificar que los sistemas digitales están seguros y reforzar la confianza ciudadana antes de que millones de personas vayan a votar.
El punto más importante de esta estrategia es que la Registraduría va a exponer directamente el código fuente de todas sus herramientas informáticas. Esto significa que expertos independientes, auditores políticos y observadores internacionales podrán revisar cómo está programado cada sistema antes de que se procese el primer voto. La autoridad electoral va a permitir la inspección de tres plataformas clave: primero, los sistemas de preconteo y divulgación que transmiten rápidamente los resultados preliminares a medios y ciudadanos la tarde del domingo; segundo, los aplicativos de escrutinio que procesan las actas físicas de los jurados y consolidan la votación legal; y tercero, las plataformas de gestión que coordinan la operación de todos los jurados de votación en el país.
Para demostrar que "la transparencia se demuestra", la Registraduría abrió sus laboratorios de software a un grupo diverso de auditores: misiones internacionales como el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel), delegaciones de observadores extranjeros, ingenieros y auditores designados formalmente por cada uno de los partidos y movimientos políticos que compiten, y también funcionarios de la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y firmas de auditoría independiente.
Pero hay un detalle que expertos en derecho electoral quieren que los colombianos entiendan bien: aunque todo el software será auditado, el sistema electoral del país sigue siendo fundamentalmente manual y físico. Los votos se cuentan con las papeletas reales que deposita cada ciudadano en la urna, y los formularios E-14 que los jurados de votación llenan a mano con los resultados de cada mesa. La tecnología apoya el proceso, pero no lo reemplaza.
Fuente original: Seguimiento

