Registrador defiende que código electoral no se divulgue y asegura que sistema es "eminentemente manual"

El registrador nacional Hernán Penagos rechazó entregar el código fuente de los sistemas electorales, argumentando que ello permitiría a hackers vulnerar los programas. Explicó que el sistema electoral colombiano depende principalmente de actas físicas diligenciadas por jurados, no de software. Aclaró que auditores de partidos ya revisaron completamente el funcionamiento del sistema durante dos semanas en las salas de la Registraduría.
En respuesta a las preocupaciones del presidente Gustavo Petro sobre la seguridad electoral, el registrador nacional Hernán Penagos explicó en entrevista con La FM por qué la Registraduría no entrega el código fuente de sus sistemas. El funcionario fue claro: divulgar esa información "genera un grave riesgo para el proceso electoral colombiano" porque facilitaría que personas malintencionadas busquen formas de alterar los programas utilizados en preconteo, escrutinio, consolidación y divulgación de resultados.
Lo que muchos no saben es que el sistema electoral colombiano funciona de manera muy diferente a lo que se imagina. Penagos subrayó que es "eminentemente manual" y que los resultados finales dependen completamente de las actas que diligencian los jurados de votación en cada mesa. El software, entonces, es apenas una herramienta secundaria en todo el proceso. Eso significa que aunque alguien lograra vulnerar un programa informático, no podría cambiar las actas físicas que se levantaron en cada puesto de votación.
La Registraduría ya permitió que auditores de los partidos políticos, autoridades y observadores revisaran el funcionamiento del sistema durante dos semanas en sus salas de auditoría. Según Penagos, se mostró "el 100 por 100" del software para verificar su confiabilidad. El código fuente, sin embargo, permanece bajo custodia del equipo técnico de la Registraduría y el día de las elecciones pasa a manos de la Procuraduría General de la Nación, que es la encargada de garantizar los derechos políticos.
El registrador también reveló que durante las elecciones legislativas de marzo se registraron más de tres millones de intentos de ataques cibernéticos y la página de la Registraduría fue suplantada en más de cuarenta ocasiones. Esto refuerza su argumento sobre los riesgos de divulgar información técnica del sistema. Antes de la próxima jornada electoral, el código será "congelado" mediante una clave de verificación para comprobar que no tuvo modificaciones.
En cuanto a auditorías, Penagos señaló que la Registraduría diseñó un plan que incluye revisión internacional a cargo del Centro de Asesoría y Promoción Electoral, CAPEL, además de simulacros con presencia de organizaciones políticas y observadores. Afirmó que "no hay autoridad electoral en Latinoamérica" con un esquema similar. La auditoría internacional revisa "una a una" las líneas de programación, y el informe sobre las elecciones al Congreso concluyó que los sistemas eran fiables.
Penagos también abordó otros riesgos para el proceso electoral. Mencionó que los "verdaderos riesgos" no están en el software sino en la compra de votos, la coacción y la financiación ilegal. Además, señaló la presencia de grupos armados ilegales en varias regiones, razón por la cual ha conversado con el Ministerio de Defensa para garantizar la seguridad del traslado del material electoral y el control operacional en zonas priorizadas.
El registrador aclaró que hasta el momento no se ha tomado ninguna decisión sobre traslados de mesas de votación. Esas decisiones, según explicó, deben ser adoptadas por las comisiones municipales y departamentales de seguimiento electoral. También mencionó que la Registraduría no fue invitada a la reunión que convocó el presidente Petro con la misión de observación de la Unión Europea y magistrados del Consejo Nacional Electoral, aunque consideró que esas reuniones "son relevantes".
Fuente original: La FM - Colombia


