Reforma pensional amenaza ganancias de aseguradoras en Colombia por menor demanda de rentas vitalicias
La agencia calificadora Fitch advierte que los cambios en la reforma pensional colombiana presionarán los ingresos de las aseguradoras que venden rentas vitalicias. El aumento del salario mínimo superior a la inflación, la reducción de subsidios estatales y las restricciones a inversión extranjera generan desajustes financieros. Las aseguradoras tendrían que reforzar sus reservas técnicas, lo que reduciría sus ganancias en el corto plazo.
La reforma pensional que impulsa el gobierno tiene un efecto secundario pocas veces mencionado: va a golpear directamente los bolsillos de las aseguradoras que ofrecen rentas vitalicias, esos productos que garantizan una pensión de por vida cuando alguien se jubila. Y si ganan menos las aseguradoras, eventualmente eso podría afectar a los cotizantes. Así lo advierte Fitch Ratings, una de las principales calificadoras de riesgo financiero mundial.
El problema tiene múltiples frentes. Primero está el tema del salario mínimo: desde enero de 2026 subió 23 por ciento, una cifra que triplicaría la inflación que cerró en 5,1 por ciento el año pasado. Esto importa porque la pensión mínima está amarrada al salario mínimo. Cuando suben desproporcionalmente, las aseguradoras deben prometer a los jubilados pensiones más altas con sus propios recursos, sin que sus inversiones crezcan al mismo ritmo. Es como si usted tomara un préstamo de largo plazo pero de repente sus ingresos futuros se reducen.
Las aseguradoras tienen invertido aproximadamente 66,3 billones de pesos en rentas vitalicias a noviembre de 2025, principalmente en títulos de deuda pública (TES) que rinden entre 9 y 11,5 por ciento anual. Pero Fitch advierte que esos rendimientos pueden no ser suficientes para cubrir el crecimiento de las obligaciones con los pensionados en escenarios de inflación más alta. Dicho de otra forma: lo que ganan en inversiones será insuficiente para lo que tienen que pagar.
Hay otro golpe que vino en forma de decreto. El gobierno modificó el esquema de compensación estatal que existía para amortiguar justamente estos descalces. Antes el Estado ayudaba más; ahora la mayoría de ese riesgo cae sobre las aseguradoras. Con cerca del 75 por ciento de esas rentas denominadas en salarios mínimos, la presión es considerable. Para enfrentar esto, Fitch calcula que las aseguradoras necesitarían fortalecer sus reservas técnicas entre 15 y 20 por ciento de su capital, un esfuerzo que reduciría sus ganancias y podría incluso generar pérdidas en este año y el próximo.
Paralelo a esto, la reforma también propone limitar la inversión de los fondos de pensiones en el extranjero. Actualmente estos fondos tienen invertido alrededor del 49 por ciento de su dinero afuera. Bajo la nueva regla, eso bajaría gradualmente hasta 30 por ciento. La preocupación es lógica: según la asociación de fondos de pensiones, los portafolios diversificados internacionalmente generan retornos promedio de 8,5 por ciento anual, mientras que los que invierten principalmente en Colombia apenas logran 3,8 por ciento. Esa diferencia parece pequeña, pero en treinta años de ahorro pensional se traduce en miles de pesos menos en la jubilación.
Fitch aclara que las aseguradoras colombianas más grandes tienen capitales sólidos para absorber estos golpes, por lo que no espera calificaciones bajadas inmediatamente. Pero promete vigilar de cerca a las entidades más expuestas a rentas vitalicias, especialmente cómo evolucionan su rentabilidad y sus reservas de capital. La incertidumbre está en la transición: mientras se aprueba judicialmente la reforma y entra en vigor completamente, el sector estará bajo presión financiera considerable.
Fuente original: La República - Finanzas