Reabre la vía Cartagena-Barranquilla tras reconstrucción del km 86 en la Transversal del Caribe

El Instituto Nacional de Vías finalizó la reconstrucción del tramo del kilómetro 86 de la Transversal del Caribe, que había colapsado a finales de 2022 durante la emergencia invernal. La obra, con una inversión de 16.235 millones de pesos, incluye excavación profunda, estabilización de taludes y un muro en tierra armada para garantizar una base sólida. Con esta reapertura se reducen los tiempos de desplazamiento entre las dos ciudades y se beneficia el transporte de carga, turismo e insumos agrícolas de la región.
Casi tres años después del derrumbe que paralizó uno de los corredores más vitales del Caribe, la vía que conecta a Cartagena y Barranquilla vuelve a funcionar con normalidad. El Instituto Nacional de Vías completó la reconstrucción del tramo entre los kilómetros 85 y 86 de la Transversal del Caribe, una zona que quedó completamente destrozada cuando la emergencia invernal de finales de 2022 se llevó la banca de la carretera. La intervención costó 16.235 millones de pesos y es considerada la solución definitiva a un punto que durante años fue un cuello de botella para la región.
La zona se había convertido en un dolor de cabeza constante. Los cierres parciales, los desvíos obligados y las restricciones de paso aumentaban significativamente los tiempos de viaje y encarecían los costos operacionales de los transportadores. Por ese corredor circula toda la carga portuaria, el flujo turístico, los insumos agrícolas y el transporte intermunicipal que sostiene la economía de la Costa. Con la reapertura, Invías asegura que se ha fortalecido nuevamente la conectividad regional y que el tránsito operará con la eficiencia que la región necesita.
Lo que pasó en 2022 no fue un simple bache. Según explica Invías, el colapso fue resultado de una tormenta perfecta: la emergencia invernal saturó completamente el terreno, pero el daño vino de atrás, alimentado por cambios en la topografía que se habían acumulado durante años. La alteración de cauces naturales y la deforestación en zonas cercanas modificaron la forma en que el agua bajaba por el sector, debilitando progresivamente la estructura hasta que la banca simplemente se vino abajo. No era solo que lloviera duro; era que el terreno ya estaba vulnerable.
Por eso, la reconstrucción no fue simplemente rellenar un hueco. Los ingenieros tuvieron que excavar profundamente para retirar todo el material colapsado, estabilizar los taludes e instalar un muro en tierra armada capaz de soportar cargas mucho mayores. El tramo fue entregado con nuevo asfalto, señalización moderna y defensas metálicas, todo bajo estándares de seguridad vial contemporáneos. La estructura ahora incluye sistemas de drenaje que la configuración original nunca tuvo, lo que reduce considerablemente el riesgo de que vuelva a ocurrir un desastre similar.
¿Puede volver a colapsar? Las autoridades lo niegan. Invías sostiene que esta vez la vía quedó reconstruida desde sus cimientos, dotada de estructuras de contención y sistemas de drenaje diseñados para resistir eventos de alta intensidad como los que desencadenaron la crisis de 2022. Sin embargo, la entidad enfatiza que este tipo de obras requieren seguimiento constante, mantenimiento periódico y vigilancia ambiental para evitar que las condiciones climáticas y ambientales vuelvan a conspirar contra la infraestructura.
El Instituto también ha dejado claro que no es este el único punto crítico de la Transversal del Caribe. Continúan interviniendo otros segmentos afectados por fenómenos geotécnicos recurrentes y requieren mantenimiento y rehabilitación. Lo ocurrido en el kilómetro 86 fue un recordatorio de que en el Caribe, donde el clima es impredecible y el terreno es complejo, una carretera no es solo una carretera: es la arteria que mantiene viva toda una región.
Fuente original: El Tiempo - Colombia