RD Congo, el rival africano que espera a Colombia en el Mundial 2026

La República Democrática del Congo selló su clasificación al Mundial 2026 tras vencer a Jamaica y quedó en el Grupo K junto a Colombia y Uzbekistán. Los Leopardos son un equipo defensivo y pragmático, con jugadores de las principales ligas europeas, que prefiere jugar al contraataque antes que buscar la posesión del balón. Colombia llega como favorita al enfrentamiento, con sus mejores jugadores en excelente forma en equipos de élite.
Después de que se definieran los últimos clasificados a la Copa Mundial 2026 el 31 de marzo, quedó confirmado que Colombia compartirá grupo con la selección de la República Democrática del Congo. Los Leopardos llegaron a la cita con un triunfo ajustado frente a Jamaica en tiempo adicional, asegurando así su lugar en el Grupo K, donde también estará presente Uzbekistán.
La fortaleza principal de RD Congo radica en su defensa, prácticamente blindada gracias a jugadores de gran talla en las principales ligas europeas. Axel Tuanzebe del Burnley y Chancel Mbemba del Lille conforman una pareja central casi impenetrable en el fondo, como lo demuestra el hecho de que en sus últimos diez encuentros apenas han concedido tres goles. A los laterales Aaron Wan-Bissaka del West Ham United y Arthur Masuaku del Lens se les reconoce tanto por su velocidad como por su versatilidad, cualidades que aprovechan para participar activamente en el ataque con cruces peligrosos. Noah Sadiki, quien juega en el Sunderland, es la pieza clave que articula el juego entre defensa y ataque, siendo considerado una de las sorpresas de la Premier League esta temporada.
En el ataque, los Leopardos confían en Yoane Wissa del Newcastle United y Cédric Bakambu del Betis, dos delanteros con capacidad para desmarcarse, bajar a recibir el balón y generar carreras explosivas que ponen en aprietos a cualquier defensa, además de ser efectivos rematando desde el área.
El técnico Sébastien Desabre ha construido un equipo que privilegia la solidez defensiva sobre el juego vistoso. RD Congo opta por un fútbol vertical y de contraataque, controlando apenas el 48 por ciento de la posesión en promedio. Aunque marcan pocos goles, este sistema defensivo les permitió eliminar a potencias africanas como Camerún y Nigeria durante las eliminatorias. Contra Jamaica tuvieron menos dominio del balón, pero lograron realizar el triple de intentos de gol. El equipo maneja flexiblemente formaciones como 5-3-2, 4-3-3 y 4-4-1-1, pero la idea central sigue siendo la misma: buscar pases largos hacia los extremos o delanteros para explotar sus virtudes ofensivas. Su principal debilidad es la dificultad para armar ataques posicionales, lo que los hace relativamente más cómodos enfrentando rivales de mayor peso.
Para Colombia, este será un partido donde la favoría es clara. Los Cafeteros no han jugado nunca contra los Leopardos y cuentan con sus principales figuras en óptima forma: Luis Díaz resplandece en el Bayern, Luis Suárez destaca en el Sporting, y Daniel Muñoz ha llamado poderosamente la atención de los grandes reclutadores de la Premier League. La defensa colombiana, con Juan Cabal y Davinson Sánchez, tiene herramientas para contener el juego vertical de RD Congo si controla bien el espacio y aprovecha la trampa del fuera de juego. Más allá de ganar este duelo, Colombia tiene la oportunidad de disputar el primer puesto del grupo con Portugal y así acceder a un cuadro más favorable en la fase de eliminación directa.
Fuente original: Seguimiento
