Ramiro Bejarano rompe con Petro y advierte sobre riesgo de violencia en la transición
El exdirector del DAS y columnista Ramiro Bejarano, históricamente cercano a posiciones de izquierda moderada, decidió distanciarse tajantemente del presidente Petro por su negativa a reconocer el triunfo electoral de Abelardo De La Espriella. Bejarano advirtió que el camino elegido por el mandatario saliente para romper el empalme podría desembocar en una "conflagración violenta". Su pronunciamiento cobra especial relevancia por su experiencia en temas de seguridad nacional y subraya la gravedad de la crisis institucional que atraviesa el país.
La transición presidencial en Colombia enfrenta un nuevo y delicado momento. Las declaraciones del presidente saliente Gustavo Petro, quien ha negado el triunfo de Abelardo De La Espriella y ha proclamado como ganador al candidato derrotado Iván Cepeda, han provocado un verdadero sismo político en el país.
Lo más significativo no es solo el rechazo que ha generado en los sectores opositores. La crisis ha profundizado dentro de los mismos círculos cercanos al mandatario saliente, provocando grietas importantes en su coalición política.
Ramiro Bejarano, reconocido columnista, abogado y exdirector del desaparecido DAS durante el gobierno de Ernesto Samper, fue claro en su pronunciamiento. Bejarano, quien siempre se ha identificado con posturas de izquierda moderada, decidió esta vez hacer un quiebre definitivo con Petro. A través de redes sociales, advirtió sin ambages sobre el peligro del rumbo que está tomando la administración: "Peligroso el camino que ha escogido @petrogustavo para romper el empalme y desconocer al candidato que ganó para proclamar vencedor al que perdió. Esto puede terminar en una conflagración violenta".
Sus palabras tienen un peso especial. La experiencia de Bejarano en inteligencia y seguridad nacional da dimensión a su preocupación. Cuando alguien con ese perfil advierte sobre una posible "conflagración violenta", no se trata de una opinión menor, sino de una señal de alarma sobre la estabilidad institucional del país.
El desmarque rápido de figuras políticas influyentes como Bejarano refleja la tensión extrema en que se encuentra Colombia a pocas semanas de la posesión oficial del nuevo gobierno. La crisis de empalme se ha convertido en una amenaza que trasciende los cálculos políticos ordinarios.
Fuente original: Minuto30

