Ramírez Cobo sigue sin ser formalmente investigado en el caso UNGRD, pese a las pruebas

Jaime Ramírez Cobo, exasesor de la Presidencia, permanece en etapa de indagación sin imputación formal en el escándalo de corrupción de la UNGRD, según documento de la Fiscalía. Aunque hay pruebas que lo señalan como articulador clave entre el Gobierno y congresistas para manipular contratos, no tiene medidas de aseguramiento ni orden de captura. La Corte ha identificado contradicciones en su explicación de que solo realizaba gestiones técnicas legítimas.
En un escrito de tres páginas, la fiscal María Cristina Patiño confirmó que Jaime Ramírez Cobo, quien se desempeñó como asesor de la jefatura de despacho de la Presidencia, todavía no enfrenta una investigación formal en el marco del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo. El documento, enviado a la Red de Veedurías, deja claro que aunque ha sido citado a interrogatorio y su caso se encuentra en etapa de indagación, aún no ha recibido imputación formal. Esto resulta llamativo considerando que los señalamientos lo identifican como uno de los principales articuladores detrás de los contratos que vincularon al Gobierno de Gustavo Petro con congresistas a través de la UNGRD.
La Fiscalía indicó que actualmente se están verificando pruebas y testimonios de otros implicados que aceptaron el principio de oportunidad. También ha ordenado a la Policía Judicial recopilar evidencia física y material probatorio para determinar si hay suficientes méritos para avanzar hacia una imputación formal y eventual juicio. Por el momento, no existe medida de aseguramiento contra Ramírez Cobo, lo que significa que no hay orden de captura ni restricciones de movimiento. Su paradero ha sido verificado mediante una diligencia de arraigo.
Según la investigación de la Corte Suprema, Ramírez Cobo actuó como un enlace determinante entre el Ministerio de Hacienda, el DAPRE y la UNGRD. La pesquisa señala que congresistas habrían manipulado contratos de esa entidad para favorecer al gobierno en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público. Karen Manrique y Wadith Manzur se encuentran en prisión por estos hechos, mientras que otros congresistas como Liliana Esther Bitar Castilla, Juan Pablo Gallo Maya y Julián Peinado Ramírez permanecen bajo investigación pero en libertad.
Los hechos que rodean a Ramírez Cobo son bastante específicos. El 11 de diciembre de 2023, recibió de María Alejandra Benavides, asesora de Hacienda, un sobre sellado con información sobre tres proyectos: Cotorra, Saravena y El Salado. Según consta en la investigación, Ramírez Cobo solicitó explícitamente que la información le fuera entregada con los "nombres ocultos" de los parlamentarios asociados. Después contactó a Carolina Martínez Joya, secretaria privada del entonces director de la UNGRD Olmedo López, y a Sneyder Pinilla, subdirector de la entidad, para urgir la viabilización de los proyectos.
Testimonios indican que Ramírez Cobo advirtió que si no se sacaban adelante esos contratos, "algo en el Congreso se iba a caer" y los créditos internacionales de la Nación estarían en riesgo. El 12 de diciembre envió una fotografía del cuadro de proyectos a Martínez Joya para que iniciaran las mesas técnicas. Dos días después contactó a Pinilla por WhatsApp manifestando extrema urgencia de hablar con el director de la UNGRD, diciendo que actuaba por orden del ministro Ricardo Bonilla. También asistió a encuentros en la Casa de Nariño con ministros y el director del DAPRE, Carlos Ramón González, en lo que testigos denominaron el "cónclave" para direccionar contratos a cambio de votos.
Cuando fue interrogado el 12 de octubre de 2024, Ramírez Cobo reconoció haber servido de puente entre Hacienda y la UNGRD, pero sostuvo que lo hizo bajo la impresión de que se trataba de gestiones técnicas legítimas cuyos detalles desconocía. Sin embargo, la Sala de Instrucción de la Corte advirtió contradicciones en su relato, calificando como inconsistente su negación de que se trataran asuntos de la Comisión Interparlamentaria en reuniones clave, dada su presencia probada en esos escenarios y las comunicaciones que lo vinculan directamente con el seguimiento de los proyectos negociados.
Los chats de WhatsApp obtenidos por EL COLOMBIANO a través del expediente del caso muestran el papel central de Ramírez Cobo. Sneyder Pinilla, exsubdirector hoy condenado y testigo clave de la Fiscalía, relató ante la fiscal María Cristina Patiño cómo Ramírez se presentó ante él el 14 de diciembre de 2023 con el mensaje: "Hola, Sneyder, ¿cómo estás? Soy Jaime Ramírez Cobo, asesor de Presidencia de la República". Pinilla aseguró que no conocía a Ramírez hasta ese momento, cuando recibió su mensaje mientras intentaba contener una marcha de apoyo al director López. Cuando respondió, Ramírez fue directo: "Necesitamos de tu ayuda", según consta en el chat. Al preguntarle sobre el asunto, la respuesta fue concreta: "A Carolina le envié un cuadro".
Fuente original: El Colombiano - Colombia



