Qué debe revisar en la asamblea: la realidad del seguro de su apartamento en el conjunto

Durante las asambleas de copropietarios, muchos propietarios desconocen qué cubre realmente su seguro de bienes comunes. Fasecolda revela que en Colombia hay más de 43.000 conjuntos residenciales asegurados por un valor total de 507 billones de pesos, pero la mayoría de las personas ignora que estas pólizas protegen no solo áreas comunes visibles, sino también elementos estructurales críticos como columnas, vigas y fachadas. Lo importante: el seguro no reemplaza el mantenimiento preventivo del conjunto, sino que actúa como red de protección ante emergencias imprevistas.
Cuando llega febrero o marzo y se convocan a las asambleas de copropietarios, la mayoría de los dueños de apartamentos pone poco cuidado en revisar un documento que debería importarle bastante: qué cubre realmente el seguro de los bienes comunes del conjunto. Según la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, es precisamente en esta temporada cuando los propietarios deben verificar tres cosas clave: que el seguro esté vigente, que refleje el valor real de la edificación y que las coberturas correspondan a las características del conjunto.
La cifra es contundente. En Colombia operan más de 43.000 copropiedades que cumplen con lo que exige la Ley 675 de 2001: contar con un seguro que proteja los bienes comunes frente a riesgos como incendio y terremoto. El valor total asegurado bajo esta modalidad alcanza los 507 billones de pesos, distribuidos principalmente en grandes ciudades. Bogotá concentra el 28% de este dinero con 141 billones de pesos en 12.181 conjuntos, seguida por Medellín con 117 billones en 8.236 propiedades.
Aquí viene lo que muchos no saben. El seguro de bienes comunes no se limita a lo que ven a simple vista: salones sociales, parques o piscinas. Su cobertura se extiende a elementos que no se notan pero son fundamentales para que el edificio no se derrumbe: columnas, vigas, fachadas, techos, ascensores, redes internas de servicios, cimentaciones, escaleras y equipos de bombeo. Algunos conjuntos optan por ampliar la protección incluyendo riesgos adicionales como daños por agua, explosión o granizo, dependiendo de la antigüedad del edificio y su complejidad operativa.
Lo que es vital entender es que este seguro no es una herramienta de mantenimiento. Está diseñado para atender emergencias o eventos inesperados, no para reemplazar la conservación preventiva que cada conjunto debe garantizar por su cuenta. Es decir, si el edificio tiene problemas estructurales que vienen de años de falta de mantenimiento, el seguro no lo va a cubrir. El seguro actúa como una red de protección ante lo imprevisto, nada más.
En términos de composición, el 83% de todas las copropiedades aseguradas son residenciales, con 429 billones de pesos en protección. El 13% corresponde a usos comerciales y el 3% a otros tipos de edificaciones. El segmento mixto, aunque minoritario, representa solo el 1% del mercado asegurador de conjuntos en el país.
Fuente original: Portafolio - Economía