Psiquiatras alertan: escasez crítica de medicamentos mentales en Colombia pone en riesgo a pacientes

La Asociación Colombiana de Psiquiatría activó una alerta urgente por falta de antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos y medicinas para el TDAH en todo el país, tanto en servicios públicos como privados. La interrupción abrupta de estos tratamientos puede generar recaídas, rehospitalizaciones e incluso suicidio. Las causas incluyen problemas de importación, deudas de las EPS y trámites regulatorios lentos, pero los expertos piden que la prioridad sea garantizar continuidad en la medicación de los pacientes.
Colombia enfrenta una nueva crisis en su sistema de salud, y esta vez toca directamente el corazón de la atención psiquiátrica. Los especialistas del Comité Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Psiquiatría encendieron las alarmas por la falta de medicamentos esenciales para tratar enfermedades mentales. No se trata de un problema aislado: psiquiatras de distintas regiones del país reportan escasez generalizada que afecta tanto hospitales y clínicas públicas como farmacias privadas.
El desabastecimiento es amplio y preocupante. Faltan antidepresivos, ansiolíticos (medicinas contra la ansiedad), antipsicóticos y fármacos para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Para miles de colombianos, estos medicamentos no son lujos: son la diferencia entre poder funcionar en la vida cotidiana o experimentar un colapso emocional. Un paciente sin su tratamiento prescrito puede ver desmoronarse en días lo que le tomó meses o años construir.
Los especialistas son categóricos sobre las consecuencias de dejar sin medicación a estos pacientes. Como señaló la Asociación en su pronunciamiento a Caracol Radio: "La interrupción abrupta de los tratamientos psicofarmacológicos puede comprometer procesos terapéuticos construidos durante largos periodos y se asocia con desenlaces negativos para la salud, tales como recaídas, rehospitalizaciones, desarrollo de resistencia a los tratamientos y aumento del riesgo de conductas autolesivas, incluyendo el suicidio". Cuando el cuerpo se adapta a la falta de medicamento, luego es más difícil que responda nuevamente al tratamiento, creando una barrera adicional para la recuperación.
Las causas del desabastecimiento son múltiples: problemas en la importación de materias primas, deudas acumuladas de las EPS con los proveedores y demoras en trámites regulatorios que ralentizan todo el proceso. Pero para los psiquiatras, estas explicaciones no justifican la falta de acción. "Garantizar el acceso oportuno a estos tratamientos es fundamental para la recuperación, estabilidad y calidad de vida de muchas personas con enfermedades mentales", enfatizaron.
La psiquiatría moderna depende de un equilibrio frágil entre terapia y medicamentos. Cuando falla el suministro de fármacos, todo el proceso terapéutico se tambalea. Por eso el gremio ha hecho "un nuevo llamado a todos los actores involucrados en la cadena de producción, distribución y acceso a medicamentos en psiquiatría, para que se adopten las medidas necesarias que permitan superar las barreras actuales". Los especialistas advierten que cada día sin medicación es un día en que la estabilidad de miles de pacientes se deteriora, y no hay margen para dilaciones.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



