Profesores replantean cómo calificar cuando los estudiantes usan inteligencia artificial

Entre 60 y 80 por ciento de estudiantes universitarios en Estados Unidos y Europa ya utilizan IA para hacer trabajos, resumir lecturas y preparar exámenes. Esto ha obligado a maestros a repensar métodos de evaluación que detecten si realmente el alumno aprendió o solo usó la herramienta. La Unesco creó un marco de competencias para que docentes desarrollen nuevas capacidades pedagógicas, éticas y tecnológicas para enfrentar esta transformación.
Los profesores enfrentan un dilema sin precedentes. Mientras entre el 60 y 80 por ciento de los estudiantes universitarios en Estados Unidos y Europa incorporan la inteligencia artificial para resumir lecturas, preparar exámenes y completar trabajos académicos, los maestros se ven obligados a reinventar la manera de evaluar el aprendizaje. No se trata solo de preocupación moral sobre si los alumnos piensan por sí solos, sino de una pregunta práctica: ¿cómo calificar cuando una máquina puede resolver ejercicios en segundos?
Francisco Javier Ulloa Cortez, maestro en Tecnologías de la Información, escribió en The Conversation que "el uso –y a veces abuso– constante de la IA por parte de los estudiantes nos obliga a replantear los métodos de enseñanza, pero sobre todo los de evaluación". Según Ulloa, la pregunta fundamental es "qué es lo que se debe de aprender y con qué fin, además de cómo vamos a evaluar el aprendizaje". Aunque existen softwares capaces de detectar si un texto fue escrito por herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini, la pregunta real apunta hacia metodologías alternativas que permitan verificar si el estudiante realmente interiorizó el conocimiento.
Algunos países han tomado medidas tajantes. Noruega prohibió completamente el uso de IA en escuelas primarias y restringió su acceso en secundaria, regresando prácticamente al papel y lápiz. En Reino Unido y Australia, algunas universidades han reimplementado exámenes manuscritos y pruebas presenciales con controles que limitan el acceso a estas herramientas.
En el nivel universitario, las instituciones están adoptando estrategias diferentes. Ahora recurren a sustentaciones orales, ejercicios en tiempo real, seguimientos por etapas mediante aprendizaje basado en proyectos, análisis de procesos y actividades aplicadas que miden razonamiento, criterio y comprensión más allá del resultado final.
La Unesco creó un Marco de Competencias en IA para Docentes que recomienda a maestros de todo el mundo desarrollar nuevas capacidades pedagógicas, éticas y tecnológicas. Eduardo Behrentz, rector de Unigermana, una institución que ya implementa estos lineamientos, afirma que "el desafío no es prohibir estas herramientas, sino entender cómo transforman la manera en que enseñamos, aprendemos y evaluamos".
Para Ulloa Cortez, la clave está en repensar el rol del profesor. "Una de las responsabilidades de los profesores de hoy consiste en crear entornos de aprendizaje significativo. Aunque siempre han existido herramientas para buscar información y datos, lo que realmente ayuda a aprender es reflexionar, conectar lo que ya sabemos con lo nuevo y saber aplicar lo aprendido". En otras palabras, en lugar de competir contra la IA, los docentes deben rediseñar la educación para que el pensamiento crítico y la reflexión sean lo que realmente se evalúa.
Fuente original: El Tiempo - Vida